viernes, 6 de diciembre de 2013

Temporada 2013. Resumen

   Cerca ya del fin de año 2013, es un buen momento para hacer balance del tiempo pasado así como para hacer planes de cara al año venidero. De momento, nada más echar un vistazo a mi registro de carreras, llama la atención el descenso significativo en cuanto a número de pruebas a las que he asistido esta temporada respecto a la anterior. Mientras en el 2012 asistí a 38 pruebas (de todo tipo de modalidad), en este año sólo he asistido a 23. ¿Por qué este balance tan pobre?

   Se me ocurren varios motivos: Uno, el que mi asistencia a pruebas viene muy condicionada por mi calendario laboral; otro el que dediqué mis vacaciones a tareas de cartografía en vez de hacer algunas pruebas del rico calendario europeo estival, y, por último, otro puede ser el que no me he visto favorecido por los resultados a la hora de luchar por los rankings más cercanos como son el de Liga Norte y el de la Liga de Castilla y León, factor éste que si se dio la temporada pasada.

   Comparando puedo ver que en el 2012 asistí a todas las pruebas del Portugal O´Meeting, mientas que en este año sólo pude asistir a las que se disputaron el fin de semana. El hecho de realizar un plano en agosto evitó el que pudiera asistir, por ejemplo, a pruebas a las que compañeros cercanos de competiciones si asistieron, como fueron la Hungaria Cup y otras pruebas en Turnov (Rep. Checa), lo cual hubiera sumado al menos otras 7 entradas a mi particular registro.

   En esta temporada no he asistido a ninguna prueba de orientación nocturna o con bicicleta de montaña, sin embargo, he participado en 3 rogaines (1 más que la temporada anterior) y me estrené en un orienta-raid. Las pruebas de principio de temporada destacaron por un clima o circunstancias severas. Recuerdo la nieve de la Sierra de Gibijo a mediados de febrero que dio lugar a que muchos nos planteáramos muchas cuestiones, el frío nocturno en Idanha-a-Nova en el POM, la lluvia del CEO en Navalcán, el frío y la lluvia del campeonato regional que organizó mi club en Gumiel de Izán, etc...

   Si tuviera que destacar alguna prueba por lo positivo ésta sería el orienta-raid “Costa de Llanes”. Desde luego esta competición no puede compararse con otras en cuanto a cartografía, trazados, etc..., pero si destacaría el magnífico entorno en el que se desarrolló, el buen clima reinante a pesar de que la previsión no era favorable y el buen rollo entre los participantes y con la organización entre otras cosas. He asistido a otras pruebas que, de no haber competido con anterioridad en el lugar en el que se desarrollaban, se hubieran ganado un sobresaliente sólo por el entorno, al margen de otras circunstancias. Tal es el caso de la Sierra de Gibijo, las dehesas de Navalcán, el robledal de Palacios de la Sierra, los bosques de Peguerinos, los de Huerta de Rey y, como no, los hayedos de la sierra de Urbasa y Kinto Real, en Navarra. Desafortunadamente, el factor “novedad” jugó en su contra, si bien, son parajes a los que siempre merece la pena volver, con orientación o sin ella.

   Tal vez no sea muy elegante nombrar una competición por lo negativo, pero no puedo negar que aquella de la que me traje peor recuerdo fue el Trofeo Ibérico del Valle do Rossim, en la Serra da Estrela, en Portugal. No quiero abundar en este hecho, sólo me remito a lo que ya escribí en su día en una entrada. Pero si me gustaría decir que la gente del club CPOC (Clube Portugués de Orientaçáo e Corrida) han demostrado en muchas otras ocasiones su calidad como organizadores y que, a buen seguro, van a preparar un Portugal O´Meeting espectacular en las cercanías de Gouveia. Yo, si el trabajo me lo permite, no pienso perderme esa importante cita con la que he arrancado la temporada varias veces.

   Esta temporada 2013, que ya da los últimos coletazos, no ha destacado especialmente para mí en el ámbito de la competición, pero sí que lo ha hecho en el campo de la cartografía. A lo largo de este año he elaborado o ampliado algunos planos que verán la luz a lo largo del 2014. Un par de ellos se usarán en la concentración invernal que el COV de Valladolid organiza todos los años en los primeros compases del mes de enero; otro se estrenará junto a una zona ya conocida en la primera Liga Norte de la temporada y que organiza mi club, y otro albergará dos importantes citas de la Liga Norte en otoño. Aparte, este año estrené un bonito plano en el que se disputó la prueba en bosque del Campeonato de Castilla y León y se volvió a usar parte de la zona cartografiada en el soriano valle del Perales. Otros planos elaborados por mi en otros años parece que van a albergar otras competiciones a lo largo de la temporada, espero que sean del agrado de los participantes, aunque yo ya no me hago responsable de que hayan sido debidamente puestos al día. Seguro que si.

   ¿Planes para el 2014? Bueno, de momento y hasta que la empresa no me entregue el calendario laboral para el año venidero, no queda más que desear el que éste me sea favorable para asistir a las pruebas que más me puedan atraer. Y en cuanto a planos y otros proyectos, espero que lleguen los que tengan que venir y que me mantengan en contacto con la orientación de un modo u otro. Y para todos los que se tomen la molestia de entrar en mi blog e interesarse por los pensamientos y paranoias de un friki-o, os deseo un ¡¡¡MUY FELIZ AÑO 2014!!! (si nos dejan).

domingo, 17 de noviembre de 2013

Bases biológicas de la percepción del error

   Para los que nos pasamos la infancia destrozando aparatos y juguetes intentando comprender en vano su funcionamiento queda, pasados unos años, un impulso de curiosidad por explicar cómo y por qué pasan las cosas, qué razones últimas se esconden tras los más variados procesos de cualquier naturaleza. En mi intento por unir psicología y orientación, me he documentado para aprender cuáles son las bases biológicas de la percepción del error e intentar también saber si pueden existir diferencias entre distintos individuos a la hora de percibir los errores que se pueden cometer en la práctica de la carrera de orientación.

   Si, así es, esta entrada no va de competiciones u otras actividades en las que haya participado y tampoco va de planos o cartografía en general. Se trata de unas de esas prolijas entradas que a la mayoría pueden parecer muy técnicas y aburridas. Lo siento. Así como se pueden compartir o no mis comentarios acerca de algunas carreras en las que he participado, también se puede compartir o no mi interés por este tipo de temática. No se puede dar gusto a todos pero me apetecía compartir este tipo de información.

   Los errores son inherentes a la práctica de la orientación. Su naturaleza y origen son diversos, pero no es mi deseo enumerarlos, describirlos o clasificarlos en esta entrada, tal vez en otra. Las carreras totalmente libres de errores son prácticamente una utopía. La exigencia en el nivel de ejecución ha llegado a tales extremos que ya somos capaces de considerar pérdidas de tiempo por errores cometidos inferiores a un minuto cuando, hace no tantos años, cualquier error menor de 60 segundos no era considerado como tal; no al menos en una carrera “clásica”. La aparición de modalidades como el “sprint” o la “media” abundan en la importancia que hoy en día se puede dar a pequeños errores de ejecución que dan lugar a pérdidas de tiempo de pocos segundos. Cuando la suma de “micro-errores” genera una pérdida total de unos pocos minutos pero es suficiente para dejarte fuera de una clasificatoria, podium, o la victoria en una carrera, la cosa no parece tan nimia y se torna en un aspecto en el cual fijar la atención para tratar de reducir al máximo ese maldito “goteo” de segundos perdidos.

   Nuestro cerebro dispone de un refinado sistema de vigilancia que permite no sólo corregir al instante pequeños errores, sino también aprender de ellos. Si dicho sistema de control interno funciona con normalidad, los errores pueden convertirse en beneficiosos, pues proporcionan al cerebro valiosas informaciones sobre la forma de ordenar nuestros actos. Es por ello que debemos aprender a no magnificar nuestros errores sino a percibirlos como una oportunidad de aprendizaje y mejora, así como un “toque de atención” que nos devuelva al estado de motivación óptimo durante el desarrollo de una competición.

Electro-error 001

   ¿Qué se considera una actuación errónea? Con esta expresión se define toda conducta dirigida a un fin que trae como consecuencia un resultado no deseado. Cuando existe discrepancia entre lo que se pretende y lo que se realiza se está ante un acto erróneo. ¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando reconocemos haber cometido un error? Las investigaciones dirigidas por Michael Falkenstein en la Universidad de Dortmund concluyeron que, tras cometer un error, el encefalograma del sujeto objeto de estudio mostraba una caída del potencial eléctrico del lóbulo frontal en unos 10 milivoltios. Posteriormente, William Gehring, de la Universidad de Illinois, denominó a este efecto “NEGATIVIDAD DEL ERROR”. Dicho efecto alcanza su máximo al cabo de 50 a 100 milisegundos. Estas alteraciones en la actividad eléctrica cerebral aparecen no sólo ante errores cometidos al tomar una decisión precipitada sino que también se dan en decisiones equivocadas tomadas en situación de inseguridad.

Cerebro-error 001

   Modernas técnicas de tomografía por resonancia magnética funcional han permitido localizar el lugar exacto dónde se sitúa el reconocimiento de errores. Se trata del CÓRTEX FRONTOMEDIAL POSTERIOR. Curiosamente, dicha zona no sólo se activa cuando se comete un error sino también en situaciones en las que se está en riesgo de llevar a cabo una acción equivocada. Es decir, se excita en circunstancias conflictivas, en las que se pueda requerir una conducta rigurosamente correcta. En el caso de la orientación, esto significa que la zona referida se mantendrá activa mientras nuestro “semáforo” tenga la luz amarilla y/o roja (técnica del semáforo), o incluso casi todo el tiempo si la carrera discurre por un terreno especialmente técnico, etc..

   Lamentablemente, la mayoría de las personas reducen el ritmo de sus acciones después de cometer un error. Así pues, se da un “enlentecimiento post-error” que sirve para analizar de forma más exhaustiva la tarea que se está realizando y ejecutarla sin errores. Y digo lamentablemente porque en plena competición no sobra el tiempo como para pararse a analizar los errores, esto debe hacerse con posterioridad, una vez la carrera ya ha terminado. Tras un error lo que procede es solucionarlo lo más rápida y eficazmente posible pero sin bajar el ritmo, a no ser que esto sea necesario ante la posibilidad de que, de no hacerlo, las consecuencias puedan ser nefastas dado un notable desequilibrio emocional, es decir, que se produzca una pérdida de motivación o un aumento excesivo del nivel de “stress” necesario para el normal desarrollo de la carrera.

   A menudo se menciona el dicho de que “el cerebro es química” y en esta ocasión la sustancia química implicada en el proceso de aprender de nuestros aciertos y nuestros errores es la DOPAMINA. Diversas investigaciones atestiguan que la actividad de las neuronas productoras de dicho neurotransmisor aumenta cuando una tarea culmina con éxito. Esto implica el que una carrera prácticamente libre de errores equivalga a un subidón de dopamina.

   El modo en que afrontamos como orientadores/as los errores en competición es susceptible de mejora mediante el entrenamiento, tanto físico, técnico, táctico y estratégico como mental. Hay que cuidar todos los aspectos relacionados con la ejecución de los procesos implicados en el hecho de practicar la orientación porque cabe concluir que el aprender de nuestros errores es factible pero, ¿tienen los genes algo que ver con el hecho de adquirir inteligencia mediante la experiencia? Pues si, en 2007 Tillmann Klein descubrió que las diferencias en el aprendizaje no sólo se pueden presentar en pacientes con la enfermedad de Parkinson (esta enfermedad se caracteriza por la destrucción de neuronas productoras de dopamina), sino en todas las personas. Existe un gen que determina la cantidad del receptor dopamínico D2 en las neuronas del cerebro. Más o menos un tercio de la población centroeuropea es portador de una variante llamada A1, que condiciona la presencia de una cantidad inferior de receptores D2 en la membrana de las neuronas. Los cerebros de estos individuos compensan tal déficit con un aumento de la síntesis de la dopamina. Si trasladamos esto a la orientación, aquellas personas portadoras de la variante A1 tardarían más en identificar las causas que les han llevado a cometer un error, no relacionando el mismo con una equivocada relación velocidad de carrera-lectura del plano, por ejemplo. La experimentación con imágenes de tomografía por resonancia magnética funcional viene a confirmarlo: En los portadores de la variante A1, el centro de control de los actos (corteza del área frontomedial posterior) apenas se estimula tras cometer un error; es más, el hipocampo (que desempeña una función principal en la facultad de la memoria) persiste inactivo. De todos modos no se puede concluir de forma tajante el que los portadores de la variante A1 estén incapacitados para conocer la fuente de sus errores. Este rasgo genético puede condicionar, pero no determinar, una conducta dada.

   Y para terminar enunciaré el Principio de Peter, y que dice: “Se pueden evitar los errores acumulando experiencia. Se acumula experiencia cometiendo errores”. Veamos los errores como una oportunidad para aprender y no como una fracaso insoslayable.

   Bibliografía: Artículo de Markus Ullsperger publicado en la revista “Mente y cerebro” 36, mayo-junio 2009. Pag:70 – 74.

domingo, 13 de octubre de 2013

Vídeo Mini Rogaine Argibel

   Lo prometido es deuda. El enlace para ver el vídeo que grabé del mini-rogaine de Urbasa. Por supuesto no he metido todo, lo he recortado y editado para resumirlo y hacerlo más estilo video-clip. Espero que os guste:

http://youtu.be/uvFid4dHObs

viernes, 4 de octubre de 2013

URBASA, vuelta a un PARAIS-O.

    De nuevo un fin de semana con un programa muy completo en ese paraíso de la orientación que es Urbasa. Y, de nuevo, un montón de esperanzas depositadas en unos terrenos bonitos, técnicos y exigentes. La grata experiencia del año anterior me hacía incluso soñar con algún buen puesto a pesar de que éste a sido uno de los veranos de los que peor he salido desde un punto de vista físico; el trabajo cartográfico acumulado me ha hecho pasar mucho tiempo en los bosques pero la actividad física no ha sido especialmente exigente. Otros años, los meses de septiembre y octubre eran aquellos en los que me encontraba en mejor forma ya que en los previos aumentaba el ejercicio, bien a pie, bien con la bici, etc., pero en esta ocasión no ha sido así.

Mini Rogaine Urbasa

   La mañana del sábado 28 abrimos boca con un denominado mini-rogaine en el que el tiempo límite era de 40 minutos en la categoría OPEN. El plano, en escala 1:4.000 y equidistancia de 2 metros, mostraba con gran detalle un área en la que destaca una alargada formación kárstica llena de pasillos y bloques entre los cuales se hallaban varios de los controles con más alta puntuación. Este plano, estrenado el año pasado, supuso un gran desafío, pero ahora ya se notaba que muchos participantes le habían cogido el tranquillo. No obstante, moverse allí sigue suponiendo un reto y diversión asegurada. La participación fue muy alta y para la organización supuso un esfuerzo ya que esos mismos controles fueron colocados posteriormente en los relevos, que se disputaron a partir de las 16:00 horas aproximadamente. Contemplar con detalle el trabajo de todos los elementos rocosos de este plano de Argibel da una idea precisa de la calidad de su autor como cartógrafo. A veces no hay que irse muy lejos para encontrar “artesanos” capaces de ofrecer resultados tan buenos o mejores que los de los profesionales más reconocidos en la cartografía de orientación.

   Grabé en vídeo mi carrera pero no consigo subirlo tras haberlo editado así que ya pondré el enlace cuando lo consiga.

Rel Urbasa 2013

   Tras la primera toma de contacto y una ligera comida nos desplazamos a la cercana zona en la que se iban a disputar los relevos de la Liga Norte del 2013. Mi participación quedó mermada en responsabilidad dada la ausencia de uno de los miembros de mi equipo, así que, un tanto falto de motivación, encaré esta prueba dispuesto a disfrutar y prepararme para la carrera en distancia larga del día siguiente. A pesar de todo, un relevo es un relevo y como tal lo disputé, para lo bueno y para lo malo. Era primera posta y la salida masiva es una experiencia que todo orientador/a debería tener. Esos nervios, ese imaginar el momento de la salida, ese no mirar el plano hasta que llegas al triángulo porque te están observando muchos ojos y porque tienes miedo a que te arrollen y te pasen por encima.

   La zona elegida para esta prueba fue adecuada, aunque cuando la ladera se cuajaba de curvas había que tirar de riñones y eso no le gusta a nadie. También había un par de zonas técnicas con roca que pueden ser motivo de errores, aunque para fallar vale cualquier sitio. Como cuando metimos la pata varios participantes en la zona de mi tercer control. Había por ahí varias balizas y entre unos y otros nos dejábamos llevar a pesar de que las brújulas decían otra cosa, pero, ¿quién hace caso al rumbo cuando piensas que te van a llevar en burra de plata hasta tu control?

  Posteriormente, en una zona técnica fallé otro control aunque iba leyendo e identificando todo correctamente, pero al final te lías entre tanta roca, pasillo y cortado y cuando me faltaba ya poco para llegar me confundí bajando demasiado al Sur. Concretamente fue el control 148, y parece que se le atragantó a mucha gente porque había por ahí muchos participantes medio parados y preguntando.

   Yo insisto en querer salir el primero en los relevos porque, sobre todo, gestiono muy mal las esperas y me obsesiono con que quien me precede va a hacer un carrerón y yo no voy a estar en la zona de intercambio esperando, así que llego con mucha antelación y luego me toca esperar un montón de tiempo pendiente de si aparece. Los participantes que salieron en la segunda masiva tenían la espada de Damocles de la falta de luz sobre sus cabezas. La máxima de no fallar se torna vital cuando es posible que si lo haces ya no puedas leer el plano bajo la cubierta del hayedo, aparte de la falta de seguridad al correr cuando no percibes claramente las piedras y ramas en el suelo.

Larga Urbasa 001

   El domingo día 29 de septiembre por la mañana se disputaba la prueba teóricamente “clásica” pero que acabó tornándose una “larga” para la mayor parte de los participantes. Yo llamo clásica a la prueba en la que el ganador invierte un tiempo de 60 a 75 minutos máximo, pero a partir de los 90 minutos yo ya la denomino larga, no sé si está así normalizado por la IOF.

   La verdad es que esta prueba parece que fue la que dejó peor sabor de boca en muchos de los numerosos orientadores y orientadoras que compusimos una nutrida participación. Yo la verdad es que ya me esperaba una carrera como luego resultó, al estilo de la del año pasado más o menos; pero, a juzgar por los comentarios que pude escuchar, muchos esperaban que se hubieran “pulido” ciertos detalles que no se pueden calificar de errores sino de manifestaciones de una forma de entender este deporte que lo llevan al límite de llamarlo de otro manera.

   Estos fueron algunos de los comentarios de los que me hago eco y que no necesariamente comparto porque no los experimenté en mi recorrido o porque simplemente no los estimo como especialmente relevantes:

- Prebalizados: Demasiado visibles, en ocasiones se veían antes que el propio control. Estoy de acuerdo, pero creo que habría que conocer las circunstancias concretas de la organización para saber si queda justificado el que no se retiraran o que fueran tan visibles. Hay que tener en cuenta que en esta ocasión, comparada con las carreras del año anterior, la organización se ha visto significativamente mermada de efectivos.

- Salida: Algunos opinaban que se debían haber hecho dos salidas, una para recorridos cortos que aprovecharan los elementos lineales al Este de la meta y otra a una altura considerable en la senda que sube de Sur a Norte al Este del tercer control de mi recorrido. Se criticaba todo el desnivel a superar nada más comenzar la carrera en los primeros controles. Yo estoy de acuerdo, pero sucede lo mismo que con los prebalizados, es posible que la organización quisiera hacerlo así pero no pudieron ante la falta de personal o medios.

- Descripciones de controles: Escuché quejas en torno a la descripción de algunos controles. Yo particularmente no percibí ninguna anomalía en las que correspondían a mi recorrido.

- Tiempo para meter el plano y descripción en su funda: Sólo se disponía de un minuto para meter el plano en su funda, así como la descripción de control. A muchos/as no les dio tiempo y ya sabemos lo cardiacos que nos ponemos cuando suena el reloj y todavía no estamos preparados. A mi no me importó porque como se salía hacia arriba terminé de meter el plano en su funda mientras andaba.

- Dorsales de los relevos: (Este punto no se corresponde con la carrera del domingo). Al ser una pegatina y debido a la humedad, lo previsible era que se despegara más pronto que tarde generando residuos innecesariamente. Hubo quien fijó su dorsal a la ropa con imperdibles para evitar su caída. A mi se me iba a caer, así que terminé por despegarlo y lo dejé en una baliza, concretamente la 119. Pensé que era mejor eso a que quedara por ahí tirado.

- Controles anómalos (como el 120): En este punto si que voy a ser crítico porque lo comparto plenamente. Ya sabemos que existen algunos elementos poco comunes como son los pasos subterráneos en algunas partes del plano más técnicas y de difícil lectura por la aglomeración de elementos rocosos. El que estos elementos se dibujen y para ello se utilice un símbolo no reconocido no es algo que me parezca mal, al fin y al cabo es algo que está ahí y que habrá que representar de un modo u otro tanto en cuanto puede afectar al paso o no por un lugar concreto. Lo que no me parece bien es que se coloquen controles vinculados a estos elementos o incluso que se condicione su uso en un tramo entre controles o en el acceso a un control y, sobre todo, cuando la escala utilizada no permite una visibilidad adecuada. Lo pasaría por alto con reservas en una actividad como fue el mini-rogaine, un entrenamiento o una prueba con una escala 1:5.000 o incluso inferior pero no en una clásica con un plano en 1:10.000. He de decir que yo no perdí demasiado tiempo en estos controles pero sé de mucha gente que si.

   La colocación de un control en un lugar cuyo acceso es tan limitado y anómalo dispara el factor suerte, lo cual no es justo para los participantes ni para la orientación, y más si tenemos en cuenta que estos planos tienen elementos balizables a cascoporro. ¿Por qué forzar situaciones de riesgo y enfado para los corredores sin necesidad? Si, la intención puede ser muy buena, pero el resultado no tanto. No lo olvidemos, esto es orientación, no un raid de aventura ni una actividad de trecking en la que pasar por lugares curiosos. Que son punto bonitos, por supuesto; que son válidos para una carrera de orientación, bajo mi criterio no lo son. Se pueden colocar controles muy complicados y muy técnicos sin tener que recurrir a estos elementos especiales, que seguramente generen pérdidas de tiempo muy importantes a muchos participantes y en los que también influya el factor suerte por ver entrar o salir a otro corredor, pero no de forma tan determinante. Por cierto, la identificación de este elemento no se puede ver ni en la leyenda ni en el recuadro de símbolos especiales. A mi me sonaba del año pasado…

   En mi opinión es una pena que la belleza del lugar, la calidad de los planos y, sobre todo, el gran trabajo de organización se vean enturbiados por detalles como este y finalmente dejen, aunque no sea en todos los participantes, un cierto sabor agridulce. Esperemos que los organizadores sean sensibles a estas opiniones sin temor a que los recorridos queden sosos porque eso es casi imposible en aquellos bosques.

   Muchas gracias a los componentes del club CDN e IMOS por haber hecho posible unas divertidas jornadas de orientación:

http://orientaciondeportivonavarraliganorte.blogspot.com.es

miércoles, 2 de octubre de 2013

25º ANIVERSARIO DEL CLUB GOCAN. XXI TROFEO IBÉRICO

   El club de orientación GOCAN con sede en Alcalá de Henares (Madrid) cumple su 25 aniversario. Este hecho que podría pasar como una efeméride más no lo es si pensamos en la cantidad de clubes de orientación que también nacieron con vocación de perdurar en el tiempo pero que vieron cómo su vida se acortaba por diversos factores. Lo más lamentable es que tras el fin de un club también se esconde el “hundimiento” moral de personas que vieron cómo chocaban contra el muro de la indiferencia y la falta de apoyo de compañeros y amigos, así como de instituciones públicas y/o privadas. Por eso, en mi opinión, el que un club de orientación siga adelante mejor o peor, que altibajos tenemos todos, es motivo de satisfacción y alegría.

   Dicho esto, también he de reconocer que de haberse dado otras circunstancias, en vez de acudir a esta prueba, hubiera participado de nuevo en la carrera urbana de Londres, que era mi intención inicial. También puedo decir que no me arrepiento de haber participado en esta competición porque ha tenido un nivel general bastante bueno. Así mismo, ha habido detalles que no me han parecido tan bien; comentaré ambas cosas, lo bueno y lo no tan bueno, pero siempre desde mi personal punto de vista, sin pretender sentar cátedra.

   Para empezar, un negativo en cuanto a señalización para acceder a la zona de competición. Carteles pequeños y no del todo bien colocados dieron lugar a confusión y generaron despistes en los conductores que accedíamos al aparcamiento. Los orientadores y orientadoras del club de Estarreja, que vinieron en autobús, accedieron el primer día a pie por el mismo camino por el que lo hacían el resto de vehículos, viéndose ellos obligados a cubrirse de polvo y los conductores a esquivarles en una camino no demasiado ancho. ¿No se les podía haber avisado de que accedieran por el camino que servía de salida para la zona de aparcamiento? Del aparcamiento, accesos, y terreno de competición como tales no hay nada que comentar en positivo o negativo, es lo que hay y ya está, sólo cabe adaptarse a las circunstancias.

Arganda MEDIA 001

   El sábado 21 se corría en distancia MEDIA. Yo salía a una buena hora, además el cielo estaba algo nublado. La temperatura era agradable y salí dispuesto a disfrutar del recorrido. El plano de Viktor Dobretsov estaba cuajado de detalles, como es habitual en él, así que tocó hacer una lectura selectiva de la ingente cantidad de información que proporcionaba el plano. ¿Cómo lo hará para meter tantos elementos en tan poco espacio? En fin, comencé sin fallos notables uniendo un control tras otro hasta llegar a una valla impasable con un paso marcado en el plano pero que no estaba señalizado en el terreno. Muchos participantes pasamos la valla por debajo como pudimos. Tras picar el siguiente control, se formó un nutrido grupo de participantes que corríamos en la misma dirección, esto me hizo relajarme, dejar de leer el plano y dejarme llevar esperando aparecer en el siguiente control sin hacer nada; ¿resultado?, exacto, varios minutos perdidos hasta relocalizar y dar con el control. Algunos de los siguientes controles también se me atragantaron un poco por la falta de confianza generada. El trazado de mi carrera me pareció entretenido, sin tramos largos, me gustó bastante. Tras la descarga de la pinza electrónica se podían reponer fuerzas en un avituallamiento bien aprovisionado. Dadas las altas temperaturas, las porciones de melón y sandía se convirtieron en un verdadero manjar. La verdad es que estas frutas cargadas de agua son muy agradecidas cuando el calor aprieta.

   El mismo día por la tarde se disputó una carrera en modalidad SPRINT en la localidad de Arganda del Rey, famosa por ser cuna de grandes recortadores (No, nuestro presidente de gobierno no nació en esta localidad, sus recortes son de otro tipo). Como viene siendo habitual yo no corrí esta prueba y la verdad es que luego, viendo el trazado del casco urbano, la cosa prometía bastante porque tenía muy buena pinta, pero bueno, la siesta que me eché tampoco estuvo mal.

Arganda LARGA 001

   El domingo día 22, tocaba correr en distancia LARGA. Dadas las características del terreno, seco y con bastante desnivel y vegetación espesa, no parecía que esta fuera a ser una gran carrera en la que disfrutar. Una vez más la suerte me favoreció con una hora de salida temprana. Los primeros controles hacían acumular minutos pero estaban bien porque tenían elección de ruta. La cosa cambió a peor tras pasar al lado Sur de la autovía A-3 para hacer tres controles facilones pero físicamente exigentes, además se pasó de una zona de bosque a otra en la que predominaban espacios agrícolas más abiertos y expuesto a los rayos del sol. Y para terminar “disfrutamos” de un bucle sin gracia que ya me hizo abandonarme totalmente. Los últimos cinco controles se hallaban en una zona intrincada y de difícil lectura. Según parece, el propósito del trazado en la parte final de la carrera era hacernos pasar por un tramo balizado próximo a la meta en la que los espectadores podían vernos pasar, sin embargo, allí no había NADIE. No había público, ni nadie informando del paso de los participantes, ni nadie controlando el paso de los mismos para evitar trampas. ¿Por qué crear una zona de paso si no se le da contenido animando al público a que se acerque a ver pasar a los corredores/as y/o comentando por megafonía el paso de los distintos corredores de élite? Por cierto, ya lo he dicho muchas veces pero sinceramente me parece un gran error imprimir en 1:15.000 un plano de Dobretsov. Señores/as organizadores/as, por favor,¡que no se ve un clavel! Apiádense de nosotros. Si tengo problemas yo que gracias a Santa Lucía tengo bien la vista, ¿qué no les pasará a quienes tengan alguna carencia? Yo ya he acoplado una lupa a una brújula para ver mejor cuando se vuelva a dar esta situación. Lo cierto es que en la publicidad de la prueba venía una foto de una brújula con lupa, así que ya iban avisando de que podía venir bien algo de ayuda óptica. El que avisa no es traidor.

   En esta ocasión se facilitó una buena zona de competición con servicios para los participantes como fueron varias tiendas de orientación, bar y una zona de sombra con mesas y bancos. Esto, que no parece gran cosa, es algo que de verdad se agradece porque permite crear un buen ambiente en el que se puede tomar algo mientras se charla con amigos y compañeros en torno a la carrera, etc...

   Resultados, etc.. en la web: http://campeonatoiberico2.xvaniversario.gocanorientacion.com.es/resultados/

martes, 24 de septiembre de 2013

IX Liga NORTE en Valdepoza

   Tras un verano viviendo la orientación de un modo poco habitual como es compitiendo en pruebas largas, tipo raids o rogaines, o incluso en tareas de cartografía, vuelve la temporada de carreras de orientación clásicas. La primera por el momento ha sido la IX prueba del calendario de Liga Norte. Organizada por el club palentino ORCA, esta carrera venía a despertar del letargo estival a algunos participantes. Tal ha sido mi caso ya que, a pesar de competir en otras pruebas, no tenía cogido el punto a los requerimientos físicos y técnicos necesarios para obtener el mejor resultado.

   La verdad es que, aparte de la falta de hábito, ya llegamos tarde a la zona de competición por lo que yo salí a la carrera unos minutos tarde. Esto ya te condiciona a la hora de estar concentrado y con todos los sentidos puestos en la tarea a realizar. El trazado de mi recorrido tampoco me aporto mucho ya que comenzar con un punto largo sin elección de ruta no es lo que más me gusta; posteriormente tenía otro tramo largo entre los controles 6 y 7, que si tenía elección de ruta pero, cuando una determinada aparece como la más evidente y consiste en salir a un camino para volver a entrar en el bosque un kilómetro más allá, pues tampoco resulta un desafío muy notable. El resto de los tramos entre controles eran bastante cortos. Cualquiera que vea el plano puede darse cuenta de que trazar en un lugar con tan pocos elementos no debe ser una cosa fácil.

Valdepoza Saldaña 001

   La navegación entre los controles se basaba en gran medida en el uso de la brújula y poco más ya que la interpretación de la vegetación se me antojó inútil ya en los primeros controles debido a la ausencia de algunos claros y a la dificultad para diferenciar las diversas tramas dibujadas en el plano. Por ejemplo, en el entorno del control 5 (46) se me hizo muy complicado el diferenciar el blanco con rayado del verde claro. Que no parezcan mis palabras críticas lanzadas sin fundamento, reconozco que este tipo de vegetación puede resultar muy difícil de trabajar ya que la información que nos pueda aportar el material base es prácticamente nula y esto implica hacer un gran trabajo casi “a ciegas” tratando de establecer unos límites a una vegetación muy parecida. Como aficionado a la cartografía de orientación he de ponerme en el lugar de los autores del plano y reconocer que su trabajo no ha tenido que ser fácil, pero como orientador no me queda otra que confesar el que el plano no me parecía ajustado a la realidad en cuanto a la vegetación en su totalidad.

   El terreno representado, bastante monótono y carente de elementos para balizar como ya he dicho, obligaba a dibujar algunos elementos cuya entidad era mínima. Y una vez más, como en otras carreras, la megafonía me sacó de la que debería ser la concentración necesaria en el punto 7. Ya, ya sé que esto mismo puede suceder en otros lugares de más tradición orientadora pero a mi no me molesta que se oiga la megafonía llegando a la meta (controles 16, 17 y 18, por ejemplo) sino que esto suceda a mitad de carrera. Repito, ¿cómo se puede apelar a la deportividad para no incumplir la norma de guardar silencio en carrera si luego es la propia organización la que no propicia las condiciones más idóneas para que no haya ruido en el “terreno de juego”? Y ¡OJO! yo no me opongo a que se haga uso de la megafonía, lo que digo es que se tengan en cuenta las condiciones particulares del lugar donde se vaya a desplegar y que, si por cualquier motivo no se puede asegurar el que no va a molestar a los participantes durante la prueba, pues que no se utilice.

   Es una cuestión de prioridades básica: Primero es la competición y la atención a los participantes durante el transcurso de la prueba, después ya se pensará en entretener a los espectadores, en las duchas, la entrega de trofeos y todo lo demás, pero lo primero es lo primero. Yo encantado de que haya todos los servicios posibles y que la competición luzca lo más espectacular que se pueda…pero sin cargarse lo fundamental, que nos hemos tirado muchos años sin ningún “lujo” y no ha pasado nada, todos sabíamos a lo que íbamos.*

   Dejando al margen el tema megafonía…(que me van a sacar cantares) la competición, en mi opinión, ha supuesto un pequeño pinchazo en relación a lo que nos tiene acostumbrados el club ORCA. NOOOO, QUIETOS, DEJAD QUE ME EXPLIQUE:  Por una parte valoro muy positivamente el querer ofrecer un terreno y plano nuevos y, no olvidemos, a una distancia prudencial de Palencia capital. La organización como tal no me ha parecido deficiente pero si es cierto que hay que ser conscientes de que los bosques son los que son y hay los que hay y aunque éste no era un lugar en el que correr fuera especialmente desagradable, si es cierto que no reunía las mejores condiciones para la práctica de la orientación según mi criterio. Tal vez se estén reservando mejores terrenos para los próximos 5 DÍAS DE PALENCIA, no lo sé.

   El track de la imagen está cortado porque se me colgó el Garmin, dejando de funcionar en torno al control 13, en el que, por cierto, perdí bastante tiempo por no seguir el rumbo y malinterpretar el relieve de la zona. También en el 4 y en el 5, el resto se dieron mejor. En definitiva, no fue una carrera desastrosa pero tampoco buena. De hecho ni siquiera sentí curiosidad por conocer mi resultado ya que estaba muy descontento con mi carrera. A ver qué tal se siguen desarrollando las carreras de otoño.

* Es normal que luego algunos me denominen como TALIBÁN-O.

www.orcapalencia.com 

jueves, 12 de septiembre de 2013

LOST IN MAPPING

   Sin duda cuando empecé a adentrarme en el mundillo de la cartografía de orientación no imaginaba siquiera a qué situaciones acabaría por enfrentarme con el tiempo. Tarea sistemática y que requiere paciencia en cantidades ingentes, la cartografía de orientación se hace porque te gusta, y aún así, siempre aparecen momentos para el desánimo, el hastío y las ganas de abandonar.

   Un clima severo por frío, lluvia, calor,…, la facilidad o dificultad del trabajo, la calidad del material con que se trabaja, circunstancias externas variables (presencia de otras personas, animales, tipo de vegetación, etc.) pueden componer un escenario que haga más duro, si cabe, el trabajo.

   Una de las recompensas que te aporta esta actividad es comprobar cómo tu trabajo es valorado y reconocido no sólo por los participantes de las pruebas en las que se usa un plano hecho por ti, sino por organizadores y responsables de clubes que confían en ti para hacer un plano en un lugar elegido y que puede gozar de un afecto especial por parte de aquellos que mejor lo conocen. En este caso la responsabilidad es mayor, porque notas que hay un vínculo afectivo entre las personas y el entorno; es posible que ya se hayan imaginado incluso un resultado, por lo que temes no ajustarte a él.

   Basándose en el resultado de mi trabajo en el paraje de Valonsadero, un club ha confiado en mi para hacer el plano de un terreno similar al cercano bosque de Soria. El gran problema es que, por mi trabajo, no dispongo de tiempo para embarcarme en un proyecto de cierto calado lejos de casa sino es en mis vacaciones. Las de este año iban del 9 de agosto al 1 de septiembre, si bien disfruto de otra semana libre a finales de septiembre. Evidentemente las condiciones previstas eran de altas temperaturas…y se cumplieron. Este hecho condicionó los horarios de trabajo obligándome a levantarme temprano cada día para trabajar de siete a ocho horas a partir de las 8 de la mañana aproximadamente. El frescor de la mañana se iba tornando tórrido calor conforme transcurrían las horas.

   Posteriormente, tal era la cantidad de información dibujada que, tras comer y tomar un café o echar una cabezadita, me ponía a dibujar con el ordenador la minuta de campo elaborada por la mañana. En este sentido siempre intentaba estar al día, evitando acumular trabajo de dibujo de un día para otro y reduciendo así la probabilidad de error por fallos de la memoria. Se puede confiar en lo dibujado sobre el terreno, pero lo justo. Recién adquirí una tableta digital para elaborar este trabajo de digitalización sobre la marcha pero me resultó complicado adaptarme a trabajar con ella por falta de experiencia así que pospuse su uso para futuros proyectos.

   Son muy pocos quienes conocen aproximadamente la localización del lugar cartografiado y sus características principales pero no quiero desvelar más información de la necesaria ya que el plano no es para mi club. Cuando éste decida dar a conocer su localización exacta y otros aspectos concretos del mismo yo me convertiré en fervoroso pregonero de las bondades de dicho lugar. Tal vez tras su estreno dé más detalles técnicos acerca de su elaboración. Lo que si puedo decir es que se trata de un lugar con un relieve suave, vegetación espesa pero poco agresiva y prados y muchos, muchos elementos de roca. Estos serán sin duda los protagonistas en los recorridos más exigentes.

   La experiencia te permite identificar rápidamente los elementos que se ven con símbolos concretos pero, en esta ocasión, dicha identificación se ha vuelto una tarea bastante complicada. Algunas veces era un proceso casi automático, pero en otras, tras observar algunos elementos desde varios puntos de vista, el asignarles un símbolo determinado era harto difícil. Jornada tras jornada iba adquiriendo mayor soltura pero, aún así, aparecían formaciones que me ponían a prueba. Son numerosos los símbolos que no se corresponden a elementos “balizables” sino más bien descriptivos. Espero que los orientadores/as identifiquen rápidamente el criterio con que he elaborado el plano.

   Me atrevería a pronosticar que va a ser un plano muy técnico, que puede generar grandes errores, pero que si se le coge el tranquillo puede dar muchas alegrías; además, el terreno y su entorno son de gran belleza natural.

   ¿Cuándo se va a estrenar? Pues creo que en una prueba de Liga Norte a celebrar a finales de la primavera del año que viene. Una vez finalizado el plano, se ha iniciado el período en que se va a proceder a su revisión para que el resultado final cartográfico sea lo mejor posible. Por otra parte también se procederá al reconocimiento de la zona y a la elección de elementos para la colocación de controles. Si de algo pueden estar seguros quienes utilicen este plano es de que los organizadores conocen bien la zona y de que se la han recorrido de cabo a rabo.

   Por mi parte, quiero regresar al lugar cuando haya pasado un tiempo prudencial para verlo con otros ojos. Estoy convencido de que voy a encontrar mil situaciones en las que me parezca que no he hecho el mejor trabajo posible, y es que el plano perfecto no existe. ¡¡¡Si hasta su autor no lo ve claro algunas veces, qué no le pasará a alguien que pise el lugar por primera vez!!! Son las cosas de ser un perfeccionista, de trabajar siempre en pos de la excelencia y de no cejar en el empeño de “dar cera, pulir cera” como decía el Sr. Miyagi en la película KARATE KID.

   Mil perdones y agradecimientos a los bichos del lugar que compartieron conmigo su hogar en armonía relativa: Ciervos, corzos, arrendajos, rabilargos, mirlos, libélulas, ranas, miles de arañas, etc, etc… ¡La que se les viene encima cuando se haga una carrera por esos lares!

  Antes de terminar con esta entrada me gustaría mencionar que, si bien el trabajo ha sido en ocasiones pesado e ingrato, también es cierto que las personas que me hicieron el encargo han puesto todo de su parte para que me sintiera como en casa…y así fue. Diga lo que diga, no sé si hay palabras para agradecer el haber sido tratado como uno más de su familia. A todos, muchas gracias. Trabajando, si, pero he pasado unas vacaciones estupendas en un lugar excepcional.

viernes, 6 de septiembre de 2013

II ROGAINE EN HUERTA DEL REY.

   Por segunda vez consecutiva el calendario laboral me permite acudir al RAID-ROGAINE organizado en Huerta del Rey a finales de agosto. Aunque estoy un poco familiarizado con el entorno, estamos hablando de una extensión cartografiada muy vasta como para que no encuentre lugares desconocidos y vistas novedosas. El bosque es “amable” en ocasiones y en otras se torna algo más duro por los arbustos, piedras y ramas que pueden poblar el suelo.

Huerta de Rey URBANA RECORRIDOS.O.PIE

   En esta ocasión los participantes del rogaine compartimos con los raiders la prueba inicial, consistente en una carrera de orientación a pie tipo sprint por el casco urbano de Huerta y su periferia, con un plano en escala 1:4.000. Los equipos de 2 y/o 3 componentes pudieron dividirse para acortar el tiempo de ejecución de dicha prueba, por lo que establecer una buena estrategia de paso por lo controles se tornó decisivo a la hora de minimizar el crono invertido. Nuestro equipo (LEONES O HUEVONES) compuesto por Pablo Jimeno, Luismi García y yo mismo, dejó la responsabilidad de establecer la estrategia a Luismi y su rápida y acertada capacidad de análisis en este tipo de situaciones. Mientras él había establecido una estrategia a realizar yo todavía no tenía claro cuántos controles había ni su situación precisa: ¿Dónde está el 2?,¿y el 3? A otros les confunde la noche, a mi me confundió la polvareda y el batiburrillo que se formó cuando todos los participantes acudieron a coger su plano. Ya me veía revolcado como un mozo desprevenido en las vaquillas, pero no. El recorrido de la imagen no se corresponde con el de esta última edición.

   Este símil taurino viene a cuento porque hay que recordar que la salida y meta de la prueba tiene como marco excepcional la plaza de toros de Huerta del Rey, conjunto arquitectónico totalmente integrado en la población y con un estilo particular, con la belleza de lo sencillo pero práctico, sin inútiles ostentaciones.

Plaza de toros

   Esta parte de la prueba no transcurrió con más novedad que la ausencia del control 6, del cual me encargaba yo. Tras llegar al lugar y comprobar que no estaba, no perdí ni 10 segundos en dejar el descampado mientras un verdadero enjambre de participantes buscaba en los alrededores con ahínco dejando volar el tiempo en vano. La eficacia de nuestra estrategia y la seguridad en la orientación que nos puede dar una ventaja respecto a los raiders hizo que fuéramos uno de los primeros equipos en continuar con la competición, así que tras tomar los planos en escala 1:25.000 y equidistancia de 10 metros y establecer rápidamente un orden de paso por controles de manera global, nos lanzamos a patear los bosques de Huerta.

   Luismi continuó mostrándose muy activo, liderando el grupo y marcando un buen ritmo de marcha. No obstante, fuimos alcanzados por otros dos equipos participantes en el rogaine que eligieron la misma estrategia. Primero por el equipo que quedó en tercer lugar y luego por el compuesto por nuestros rivales y sin embargo amigos desde hace muchos años Tomás Miera y Óscar Baciero (VINOS Y TAPAS) del Club de Orientación Valladolid. Tras darnos alcance justo ante el control situado en la prueba de escalada, yo bromeo con Óscar empujándole levemente ladera abajo; un espectador me lo recrimina pero, claro, no sabe que estas bromas son comunes entre los orientadores que hemos compartido algunas competiciones por toda Europa y muchas, muchas cervezas, y licores. Me viene a la mente un oporto (porque no había pacharán), en Arlón, Bélgica, y una botella de aguardiente de cereza que nos enchufamos mano a mano en Vidnava, Rep. Checa, entre otras.

HUERTA DE REY 2011

   Los raiders nos superan con sus “burras” y nos dan un poco de envidia, supongo que la misma que ellos sienten cuando nos ven atravesar por el bosque mientras ellos se ven forzados a respetar la dictadura de los caminos y sendas. Compartimos algunas vías con los raiders y nos imaginamos en su papel comprobando que hay tramos muy rápidos pero otros muy “perros”, con mal firme, grava y piedras sueltas. Vamos pasando por controles y hacemos una parada en la fuente de un área recreativa cercana a las aulas de la naturaleza. Yo aprovecho para hacer unos estiramientos que me vienen muy bien en lo sucesivo. Seguimos tras la breve pausa pero las fuerzas disminuyen. La cabeza quiere ir a unos controles pero las piernas tienen otra opinión. Aparecen, y poco a poco van a más las expresiones de ánimo y de aliento. El apoyo psicológico es importante en estos casos. ¿Qué somos?, ¿leones o huevones? ¡¡¡LEONES, LEONES!!!

   Al final, llegamos cansados y doloridos, con poco más de dos minutos de margen antes de la hora a partir de la cual llega la penalización. La espera para descargar la pinza electrónica se hace eterna por el agotamiento, por el sol que castiga sin piedad y porque queremos ir a la piscina cuanto antes. Lo de la piscina gratuita es un detallazo que la organización nos brinda y que viene de maravilla para relajar los músculos antes de ir a la comida.

   Yo debo estar haciéndome muy viejo o el castigo físico me ha dejado para el arrastre porque apenas pruebo la cerveza, sólo como un plato de paella y no quiero postre (¿Qué te ha pasado tío? …tu antes molabas). Se une a nosotros Toño, que nos ha visitado con su pareja. Charlamos largo y tendido en la sobremesa, y es que la orientación da mucho de sí para los frikis como nosotros.

   Se celebra la entrega de premios en la que se ven caras conocidas. Ángel y Aurelio ganan el raid y Luis y Edu de nuestro CORZO repiten triunfo en el rogaine. Me consta que estos últimos han preparado esta prueba a conciencia a lo largo del verano, y es que la responsabilidad de defender el triunfo es muy grande.

   Una vez más, el club COMELOBOS ha organizado una amena jornada deportiva en un entorno privilegiado, el clima ha acompañado y la participación ha sido elevada. Además, piscina, comida al aire libre… Tal vez se pueda pedir más poniéndose exquisito pero yo me conformo con esto.

   Próximamente estos parajes van a ser el escenario de una importante prueba de orientación con bicicleta de montaña a nivel nacional. Seguro que la trama de pistas, caminos y sendas brindan interesantes elecciones de ruta a los participantes.

http://comelobos.blogspot.com.es/

https://www.youtube.com/watch?v=F4RskO8a_8A

https://picasaweb.google.com/111780801094243186062/RaidHuerta2013?authkey=Gv1sRgCKGH37ytsf-ZcA#

jueves, 8 de agosto de 2013

OrientaRaid Costa de Llanes

   Los veranos pueden hacerse muy largos si te dejas agostar como la hierba. Si reduces la actividad argumentando mucho calor y te acostumbras a holgazanear, fiestuki, cañas, tapas,…, puedes acabar “mu malamente”. Hace tiempo las pruebas de orientación se detenían a nivel nacional a mediados de junio, y no retornaban hasta mediados de septiembre en el periodo estival. Tres meses en los que aparcar brújula, pinza, etc. ¿Qué alternativas quedaban? Más bici, más montaña, más piragua, etc… o salir a las numerosas pruebas organizadas en el continente pero fuera de la Europa Mediterránea.

   Hoy en día, el panorama va cambiando poco a poco, pruebas como las carreras nocturnas, rogaines, raids y otras se van haciendo un hueco en el calendario y aprovechan sin complejos los anteriormente “vacíos” meses de verano. Este tipo de pruebas, de larga distancia, no parecen ser adecuadas para un físico como el mío; sin embargo, mi mente arde en deseos de enfrentarse al reto de estar buscando controles y de desplazarse para ver paisajes únicos durante varias horas.

   Ya hay en mi currículum como orientador varios rogaines de seis horas y maratones-orientación, si bien he de decir que no los he enfocado como una competición pura y dura por lo que implica de lucha contra el crono sino más bien como una especie de senderismo algo más extremo, leyendo plano y pasando por controles que puedo elegir junto al resto del equipo. Sin embargo éste ha sido mi debut como raider y puedo decir con satisfacción que la experiencia ha sido sumamente enriquecedora. Algunos condicionantes importantes han sido el hecho de que toda la prueba se basaba en la orientación a pie y que el entorno marco de la competición ha sido la costa asturiana cercana a la localidad de Llanes.

Dorsal LLanes 001

   Mi compañero de aventura ha sido en esta ocasión Luismi García De Águeda, colega de club, de algunas organizaciones y fruto del trabajo de promoción a nivel escolar desarrollado por mi club y el Ayuntamiento de Aranda de Duero desde hace bastantes años. Es curioso, pero me resulta más fácil recordar detalles de una competición en la que no todo ha salido como se esperaba que aquellas en las que no hay nada que destacar porque todo ha ido muy bien. Ese es el caso de este orienta-raid. Al ser el primer raid en el que participo no tengo referencias para comparar con otros pero, a pesar de ello, la vivencia ha sido muy positiva y la recuerdo como un todo cargado de emociones. Los clubes NORDESTE y ASTUR EXTREM se han volcado para organizar una competición divertida en la que el entorno y sus paisajes eran, bajo mi punto de vista, el gran aliciente al margen del reto que supone cualquier prueba deportiva de este tipo.

   La competición se dividió en tres sectores diferentes pero con el nexo de unión común de la orientación a pie:

Primer sectorSECTOR 1º: La primera parte de la competición se disputó la mañana del sábado 26 de julio. La localidad de inicio y final fue Posada, al Oeste de LLanes. El cielo apareció gris y dejando caer una finísima lluvia. Luismi y yo llegamos a la plaza donde ya hay montada megafonía, un cenador, etc., aparcamos, nos cambiamos y pasamos a unirnos a otros/as participantes antes de acudir al control de firmas y atender a las explicaciones previas a la prueba. La salida masiva llama la atención de los vecinos del pueblo que nos miran con la sorpresa propia de quien ve a alguien haciendo una locura. El plano usado para este sector no es un plano de orientación habitual, es un plano “tradicional” con algunas adaptaciones y en escala 1:15.000. Iniciamos la prueba picando la primera baliza junto a la estación del F.E.V.E., luego queremos ir hacia Posada Vieja, pero nos liamos con el plano y terminamos marchando hacia la ermita de San Joaquín. Nos encaminamos hacia el Molino Freiras y el río Cabras. Pasamos bajo el viaducto de la autovía y visitamos el monasterio de San Antolín de Bedón. (En la foto, la portada románica del mismo. Foto: Bene Santos).

ermita Llanes

   Subimos hacia el Llano de Niembro para luego hacer una bajada entre helechos hacia el cabo que separa las playas de Pistaña y Torimbia. Subimos hacia el aparcamiento de Cerro Castiello donde hacemos la primera prueba. Ésta consiste en estimar la distancia que hay desde nos encontramos hasta varios puntos del entorno. ¡¡¡NO ACERTAMOS NI UNA!!! Había que acertar con un error de un más-menos 10%, qué vergüenza para un aficionado a la cartografía. Desde que me eché el telémetro láser ya no afino como antes. Los paisajes costeros que vemos justifican sobradamente el esfuerzo que realizamos y que, debido al alto nivel de humedad, nos hace sudar de forma profusa. Menos mal que hemos cargado bastante líquido. Llegamos a Niembro y a la zona recreativa de La Boriza, donde realizamos la prueba de la orientación a ciegas: Nos piden tres de los objetos que hay que portar obligatoriamente (móvil con cámara, manta térmica y botiquín de emergencia) que luego se colocan entre unos árboles, posteriormente a mi me pusieron un antifaz y Luismi me guió para recoger y entregarle los citados objetos. Hicimos esta prueba muy rápidamente, así que tomamos nuestras mochilas otra vez y continuamos siguiendo el contorno de la ría de Barro. Volvemos a pasar bajo la autovía A8–E70 hacia Balmori, donde picamos dos controles. Calculamos el tiempo que nos queda y qué controles podemos visitar pero las fuerzas son cada vez más escasas y es difícil saber si llegaremos dentro de las tres horas que limitan el primer sector. Pasamos junto a la ermita de San Antonio en Piedra, luego por el Vado de Quintana. Un último control  cerca de Santa Bárbara de Trasculos y ya nos dirigimos haciendo honor al nombre de nuestro equipo (Kalevan Mearasti) medio arrastrándonos de vuelta a la plaza de Posada. Nuestra estrategia consistía en exprimirnos a fondo en este primer sector para luego intentar gestionar la hipotética ventaja. No entramos en tiempo por tan sólo ¡¡¡6 segundos!!!, con la consiguiente penalización de dos puntos, pero acabamos muy satisfechos y pensando en que íbamos a ocupar los primeros puestos; más tarde nuestro gozo quedó en un pozo al ver que sólo habíamos conseguido la séptima plaza de un total de 11 equipos en nuestra categoría (Aventura Masculino).

puente 2

SECTOR 2º: Primer sector de la tarde con duración máxima de dos horas y salida/meta en Pendueles, al Este de Llanes. Tras el primer sector disponíamos de unas tres horas para reponer fuerzas. Como nuestro alojamiento estaba de camino entre Posada y Pendueles nos detuvimos en el mismo para comer algo, ducharnos, estirar y descansar. Tan a gusto estábamos que llegamos con el tiempo justo al siguiente sector. No nos veíamos con muchas fuerzas al iniciar el segundo sector pero poco a poco nos metemos en la carrera. En este sector hicimos todas la pruebas y fueron unos bolos típicos de la zona, entrar y salir de una cueva y picar un control y tirar con un gomeru. Yo tiré a los bolos y no di a ninguno así que nos fuimos sin puntos; a la cueva entramos los dos y nos gustó mucho ya que la misma terminaba su recorrido en los acantilados y la prueba del gomeru la hice yo con gran éxito. Al principio no sabíamos lo que era el gomeru y resulta que era el tirachinas o tirabeque de toda la vida. Había tres intentos para dar con un canto a una lata grande; fallé el primer tiro por poco pero, tras corregir el desvío del proyectil, a la segunda acerté de lleno. Terminamos este sector muy perjudicados y andando como un robot. En esta ocasión el “plano” utilizado era realmente una ortofoto de escala 1:7.500 con algunas adaptaciones realizadas según parecía con el ocad u otro programa de dibujo. Hubo una zona al Este del pueblo muy interesante donde se concentraron varios controles curiosos así como la prueba de la cueva.

Pendueles 001

  El control 48 era una ruina y yo especulaba con que se tratara de un viejo molino mareomotriz movido por el agua de mar que entraba a la laguna interior. El control 79 estaba en un bufón, un orificio abierto bajo el acantilado por donde sale un surtidor de agua cuando las olas rompen contra la costa con marea alta. El control 89 se situaba en una especie de puente natural que pasaba sobre un entrante del mar (foto 2). El control 58 estaba junto a la entrada de la cueva en la que había que penetrar y que llegaba hasta el mar en dirección Este. Y el control 55 era una cueva con una gran entrada junto a un arroyo.

Llanes orto

SECTOR 3º: La última parte de la competición tiene como escenario el casco urbano y la periferia de Llanes. Prácticamente se trata de una carrera urbana a la que se han añadido tres pruebas de habilidad. El plano es una ortofoto con adaptaciones en escala 1:6.000. Tras el segundo sector nuestros maltrechos organismos nos llevan de nuevo al alojamiento. Esta vez sólo tenemos un par de horas para reponernos y comenzar el tercer y último sector. La ruina nos invade y no creemos ser capaces de terminar con garantías la prueba. Tenemos las piernas muy cargadas y hablamos de hacer el último sector andando y que sea lo que Dios quiera. Llegamos a Llanes y vemos que está llena de turistas. Accedemos al polideportivo (salida-meta) por la peor ruta posible y llegamos de nuevo con el tiempo justo. Se da la salida y el milagro sucede; no sé si llevar plano y brújula en la mano o qué misterio de la naturaleza se dio pero de pronto me veo con fuerzas para afrontar el último sector a muerte. Luismi flipa a todo color y le cuesta seguirme. Corro alargando la zancada para minimizar las molestias y llevo la iniciativa buena parte de la prueba que nos dirige por la periferia de Llanes hasta el área recreativa de Tieves para después introducirnos de lleno en el casco urbano de la turística localidad donde vecinos y visitantes se asombran a nuestro paso y se preguntan en qué especie de carrera estamos participando. Aquellos que nos ven picar en alguna baliza tienen más claro en qué consiste. Esquivando personas y demás vamos pasando por los controles hasta hacer las tres pruebas casi al final: Luismi hace el descenso en una pared que baja de un paseo a una playa, yo hago unos metros de equilibrio en el slack-line con ayuda de un bastón y finalmente antes de terminar la prueba, lanzamos unas fichas en el tradicional juego de la rana, donde no puntuamos porque no damos ni una. Sabíamos que era difícil pero es que yo no di ni en la mesa, dos se quedaron cortas y las otras dos salieron para los cerros de Úbeda. La paliza me había hecho perder incluso la coordinación.

   Tras acabar el raid preferimos dirigirnos al hostal en vez de ducharnos en el polideportivo en el que se iba a proceder a la entrega de premios y a una cena ligera. Aunque prometimos regresar, tras ducharnos y caer rendidos en las camas ya no pudimos ni movernos. Mi pie derecho ha comenzado a dolerme y apenas puedo apoyarlo (tras visitar al medico de la empresa, el diagnóstico es distensión de un ligamento) y Luismi no va mucho mejor. Desde aquí mis disculpas a los organizadores por nuestra ausencia pero es que estábamos rotos, rotos, rotos…

fabada 01

DOMINGO 27 DE JULIO, “EL DÍA DESPUÉS”: A pesar del descanso vespertino el cuerpo está muy lejos de su punto de equilibrio; músculos doloridos, tendones resentidos, huesos machacados…Caminar supone un gran esfuerzo por los dolores, pero las escaleras suponen una tortura infernal, igual hacia arriba que hacia abajo. Nos unimos en el desayuno con Rubén del Rioja-O y con Nico del CDNavarra y la opción playa se abre camino por méritos propios entre cualquier otra opción para pasar la mañana. Finalmente nos dirigimos a la playa de La Franca, si no me equivoco, donde nos pegamos un reparador baño. Pisar la arena y tener las piernas en la fresca agua de mar con toda su sal y su yodo ayuda a mitigar las molestias. Y tras una opípara comida, en la que incluimos algún plato típico y conversaciones en torno a balizas, volvemos a casa más cansados pero más satisfechos y sin ninguna foto en la tarjeta de la cámara pero con muchas imágenes en el “disco duro” del cerebro. No hemos ganado el raid pero si nos hemos demostrado a nosotros mismos de lo que somos capaces. ¡A qué poco sabe sólo un fin de semana en Asturias! Hay que volver cuanto antes…

Autoría y propiedad de las fotos: Astur Extrem, Bene Santos y Nicolás Corvo.

http://orientaraid.wordpress.com/

sábado, 20 de julio de 2013

¿POR QUÉ PRACTICAMOS ORIENTACIÓN?

   Interesante cuestión, ¿no?, ¿qué razones últimas nos llevan a practicar este deporte?, Tal vez porque se practica principalmente en la naturaleza, o porque no se halla restringido a unas normas y a un terreno de juego tan estrictos como otros deportes, o porque es un deporte individual en el que el resultado depende ante todo de nosotros mismos, o porque es más fácil obtener triunfos dada su baja participación en comparación con otros deportes, o porque implica viajar y es relativamente fácil integrarse en un grupo con intereses comunes, o porque nos gusta practicar actividades que no son mayoritarias, o porque…

   Seguramente si preguntamos una por una a todas las personas que practican la orientación de forma habitual obtendremos respuestas variadas y algunas un tanto desesperanzadoras ya que podría parecer que no son razones muy convincentes (desde un punto de vista más individual que circunstancial) y que la continuidad en la orientación de dichas personas pende de un hilo, concretamente de los vaivenes que pueda sufrir su entorno social más próximo: Yo porque van mis padres, yo porque lo practica el chico que me gusta, yo porque se me da bien y gano bastantes carreras, yo porque me gusta aprovechar los fines de semana con alguna actividad al aire libre, yo porque me gusta correr… Algunas respuestas nacen de inquietudes individuales bien asentadas, otra no.

   La explicación social tiene mucho peso, es cierto, pero ¿existe algún tipo de impulso interno que lleva a una persona a no dejar de practicar la orientación a pesar de los cambios en su entorno social más cercano? Yo estoy seguro de que si, de que ha de haber alguna explicación de naturaleza psicológica relacionada con una tendencia instintiva a una conducta exploratoria. Es posible que no se trate de un instinto propiamente dicho, como el de la propia conservación o el de la conservación de la especie, sino un instinto de segundo orden o una tendencia que sea útil para satisfacer los instintos principales. Resulta evidente que una conducta exploratoria puede favorecer la búsqueda de más ricos y diversos recursos así como el acceso a parejas más lejanas a nuestro nicho ecológico, facilitando el intercambio de genes con otros grupos humanos. Si analizamos la historia del ser humano, parece ser que es una constante esa eterna búsqueda de una especie de paraíso, un lugar en el que sobran los recursos y donde asentar nuestro hogar (los ejemplos en la literatura y en antiguas tradiciones son muy numerosos). Tal vez esa tendencia sea cultural, o tal vez esté de alguna forma implantada en nuestro cerebro.

   Esta teoría está bien cuando imaginamos la humanidad de hace muchos siglos pero, hoy en día, en nuestra sociedad, podemos encontrar alimentos variados con facilidad y el contacto con parejas de origen diverso también es común, así que deben existir ciertos mecanismos neurológicos que hagan satisfactoria e incluso placentera a nivel mental una actividad como el deporte de la orientación. ¿Puede, por tanto, la práctica de la orientación estar relacionada con los circuitos neuronales de recompensa?, ¿puede ser sin embargo que obtengamos satisfacción simplemente en la mejor consecución de una tarea complicada como es la realización de un recorrido en terreno previamente desconocido?, ¿pueden tener algunos individuos una predisposición genética a mantener una conducta exploratoria?, ¿o sólo el aprendizaje y la experiencia pueden convertir una conducta compleja (se ven implicados varios procesos mentales a la vez que se produce una intensa actividad motora) en una actividad gratificante?.

Procesamiento visual 001

   Los neurocientíficos Irving Biederman y Edward A. Vessel publicaron hace seis años aproximadamente un interesante trabajo en el que se aborda el placer perceptivo y sus bases neuronales. Su estudio, basado en el sentido de la visión, viene a concluir que si sentimos placer al contemplar cierta información visual es debido a que las partes del cerebro encargadas de procesar dicha información poseen terminales sinápticos que son receptores de opioides tipo mu (endorfinas); y que dichos receptores son más numerosos en las zonas corticales del encéfalo, lugar donde la información visual termina su procesamiento al asociarlo con experiencias pasadas y las emociones. Según su investigación, las imágenes que más nos atraen son aquellas que son más dinámicas, con más colores y más novedosas. Es decir, las que nos aportan una información más rica, variada y atractiva por nueva o desconocida.

   Si bien este trabajo se centra en la visión, es evidente que estas conclusiones son ampliables a los otros sentidos, lo cual quiere decir que todas las partes de nuestro cerebro implicadas en el procesamiento de información, sea cual sea su fuente, poseen una red de receptores para endorfinas; más densa, como hemos visto, conforme el procesamiento es más avanzado e implica procesos asociativos con otros estímulos internos.

    He aquí una explicación plausible a por qué nos gusta contemplar nuevos paisajes, procesar grandes caudales de información (visual en este caso); y en el caso de la orientación, por qué acudimos con más motivación a una competición en la que se estrena plano y terreno, o por qué regresamos sin pensarlo a lugares en los que los paisajes nos resultaron más agradables, o por qué damos por buena la experiencia de una mala carrera si el lugar nos ha resultado placentero en su percepción, o por qué preferimos planos/terrenos más técnicos en los que incluso es complicado interpretar toda la información que nos proporciona el binomio plano terreno.

   Por otra parte, es digna de mencionar la atracción que los practicantes habituales de la orientación sentimos por el plano. ¿Nos atrae como objeto por sí mismo, o lo que nos atrae es lo que representa, las experiencias que nos puede proporcionar, la información que contiene, o el hecho de que nos permite tener una experiencia placentera al interpretar la información que contiene? Esto puede ser tema a analizar en otra entrada.

   Mi conclusión particular es que la conducta final y habitual de practicar un deporte y/o actividad recreativa como la orientación no viene motivada sólo por un factor sino que viene motivada por varios factores, unos endógenos y otros exógenos, más dependientes de nuestro entorno social.  Son nuestra personalidad y carácter de forma individual así como las circunstancias los que, en cada caso concreto, pueden determinar tanto el practicar o no este deporte como el hacerlo a un nivel u otro a lo largo del tiempo (con mayor o menor implicación, con mayor o menor éxito, etc.). Tendrán más importancia los factores internos (diferencias fisiológicas y motivacionales) o los externos (entorno social y la interacción con el mismo) en cada persona; es trabajo de cada uno analizar cuáles son los factores que cómo individuo le llevan a practicar la orientación.

   En otras entradas abordaré tanto algunos de los factores fisiológicos propios del sistema nervioso como los rasgos de la personalidad que pueden influir en la práctica de la orientación.   

  

  

martes, 2 de julio de 2013

IV Rogaine de Navarra. Quinto Real

    Una nueva cita con la orientación “de mochila” nos llevó el sábado 29 de junio a tierras de Navarra para disfrutar de unos terrenos hermosos y desafiantes. Las amables gentes del Club Deportivo Navarra continúan sacando buen partido a la geografía de su comunidad foral para ofrecer competiciones bien organizadas en lugares donde la naturaleza se manifiesta con rotunda belleza. En este caso el escenario fueron los montes de Kintoa-Quinto Real, junto a la frontera francesa. En síntesis se puede decir que el plano representa bosques de haya que pueblan las empinadas laderas; en las partes más altas el bosque da paso a las praderas. Angostos cauces dan contenido al relieve y existen numerosos elementos de origen humano como torres y escondites para la caza de las palomas, así como bunkers propios de los lugares en los que se vienen a juntar dos países de la “vieja” Europa.

Kintoa 2013

   Formé equipo en esta ocasión con Pablo Jimeno, del COV, quien me comentó en la Liga Nacional de San Leonardo que quería probar cómo era eso del rogaine. Desde luego su debut fue en una prueba con mucho desnivel pero su actitud fue en todo momento positiva y luchadora; además, nuestro nivel de condición física es similar por lo que ninguno de los dos tuvo que sufrir para seguir al otro. Él terminó con ganas de repetir y yo cada vez me encuentro más cómodo en un formato de prueba bastante exigente, si bien he de decir que no he disputado todavía ningún rogaine exprimiéndome a fondo. Creo que es importante conocerse y saber qué se espera conseguir cuando se participa en una prueba de este tipo. Tal vez con una mejor condición física me planteara ir a por el triunfo pero, hoy por hoy, prefiero disfrutar de una jornada en la que mezclar un senderismo algo extremo con la orientación sin luchar contra el crono más de lo necesario.

   El clima nos respetó con una temperatura agradable y sin amenaza de lluvia, lo malo fue que en las cotas superiores reinaba una espesa niebla que dificultaba la orientación y evitó que disfrutáramos de unas vistas que se presumían espectaculares. Respecto a la equipación surgían dudas entorno a si llevar o no bastones o calzado específico de orientación. Pablo y yo decidimos llevar los bastones y, bajo mi punto de vista, fue todo un acierto ya que justificaban su uso en todo momento, tanto subiendo como bajando o andando a curva de nivel por las laderas. El mayor problema con los bastones es cómo llevar el plano para poderlo consultar con cierta frecuencia; yo lo resolví doblándolo y portándolo sujeto con la sujeción de la mochila para la cintura. La frecuencia de consulta al plano en este tipo de pruebas es menor a la que se puede dar en una carrera de orientación habitual o clásica ya que ofrece menos información y la distancia entre controles suele ser mayor. El uso de calzado que combinara un buen agarre con una suficiente amortiguación era fundamental también.

Quinto Real

   Al planificar la estrategia de paso por los controles que nos podían dar la mayor puntuación con el menor esfuerzo tuvimos claro el inicio y el final pero el resto de la carrera, (digamos las cuatro horas centrales) quedaban más abiertas a las circunstancias que se pudieran dar conforme avanzaba la prueba. En un principio hicimos una previsión muy optimista que nos llevaba a la parte más occidental del plano pero, después, realizando una evaluación sobre el terreno, tuvimos que recortar. Una característica notable del plano es que no venían pintados muros y vallas; muy numerosas éstas últimas. Este hecho podía ralentizar y condicionar en ocasiones la marcha previamente planificada.

    Nosotros, como varios equipos, comenzamos nuestro recorrido hacia el Norte. Después visitamos tres controles haciendo una navegación que no implicaba mucho sube y baja. Nos retardó bastante el llegar al segundo control que valía 5 puntos. Poco antes de salir a las praderas altas cruzamos una zona de bloques de roca dispuestos caóticamente y cubiertos por vegetación; ahí Pablo sufrió una caída y se le rompió uno de los bastones, que estrenaba para la ocasión. Posteriormente la niebla se hizo más presente y nos complicó algo las cosas ya que no se veían las balizas a menos de veinte metros de distancia. Entre el penúltimo control que valía 6 puntos y el último de 3 tuvimos que librar un fuerte desnivel, pero ya no nos quedaba más que desplazarnos por una zona de pradera para acabar bajando por el hayedo hasta la carretera, y de ahí a meta. El plan de paso por los controles en los últimos compases de la prueba fue sobre lo previsto y, aunque apurando un poco y terminando a la carrera, todavía nos sobraron unos minutos en la meta antes del corte de las seis horas.

   El fin de semana se completó con una visita a Pamplona el sábado por la noche y el domingo por la mañana visitamos el enclave de Roncesvalles, cargado de historia y paso del Camino de Santiago. Cansados, pero satisfechos, volvimos a nuestros hogares con el ánimo de volver a repetir la “rogainexperiencia”. Tal vez en Huerta del Rey a finales de agosto…

http://odeportivonavarramaraton.blogspot.com

http://comelobos.blogspot.com.es/

lunes, 10 de junio de 2013

Liga Norte en el Bosque de los druidas-Palacios de la Sierra.

   Domingo, 9 de junio del 2013. Prueba de Liga Norte organizada por el club Tjalve en el Bosque de los Druidas, dehesa de robles centenarios en el municipio serrano de Palacios de la Sierra. Parte del plano ya fue utilizado en una prueba de Liga Nacional disputada el sábado 21 de abril del año pasado. Tanto en la pasada cita como en esta las circunstancias de horario laboral me han beneficiado parcialmente ya que, al trabajar en turno de noche (de 22:00 a 06:00 horas), me es posible acudir, pero en malas condiciones. En la Liga Nacional acudí sin haber dormido y en esta, aprovechando la salida con baliza “start”, me acosté tres horas y después me desplacé a la carrera para salir con los últimos participantes cerca del mediodía.

   El esfuerzo merece la pena porque el paraje de la dehesa de robles es espectacular. Las lluvias de la primavera han preñado de aguas todos los cauces y surcos, otrora estériles. El color verde se impone con rotundidad en las retinas. El olor de las flores de los espinos albares perfuma el aire y te acaricia al pasar. Las ramas de las jaras parecen más amables al estar mojadas y las sendas propias del ganado ahora presentan huellas de orientadores. Aquellos que fuimos niños de los que no dejan sin pisar un charco nos recreamos cuando cruzamos arroyos y zonas pantanosas disfrutando el chapoteo y las salpicaduras. Orientación bonita, orientación de la de disfrutar la experiencia, orientación como la imaginamos en sueños. Empapado pero feliz.

Druidas 02 001

   Mi carrera comienza con cierta dificultad. Me cuesta un tanto entrar en el plano y el primer control se me resiste unos minutillos. Veo la baliza del segundo control pero no veo el elemento, segundos de confusión. Continuo y vuelvo a ascender camino del tercer control, dudas. Pierdo tres minutos en el sexto control. El resto de la carrera es bastante segura, pero no encuentro el punto físico. ¿Cansancio, falta de entrenamiento? Termino satisfecho pero con reservas. Veo las clasificaciones y mi puesto me obliga a buscar una explicación, un porque…,¿cómo es posible? Decimo primer puesto a nueve minutos del ganador. Esta gente no bromea, hay que entrenar más, hay que pulir la ejecución, hay que buscar la excelencia en la orientación. Si te estancas, te pasan por encima.

   La comarca de Pinares no es sólo de pinares, también abundan las zonas de roble e incluso los sabinares. El potencial de esta región para ofrecer buenos planos de orientación es inmenso. Estoy convencido de que poco a poco se irán cartografiando nuevas zonas que convertirán esta parte de España en un referente sólido como lugar en el que gozar de la orientación. Tiempo al tiempo.

Enlace de la prueba:  http://liganorteburgos.blogspot.com.es/

miércoles, 5 de junio de 2013

…SE HACE CAMINO AL ANDAR…

  Tras la entrada “Crónica de un BROWNIE anunciado” en la que comenzaba con el proceso de “confesión” de mis errores más notables en la organización de competiciones de orientación a pie, viene esta segunda entrada en la que paso a narrar cómo es fácil equivocarse, aun con la mejor intención, si no se tiene la preparación adecuada, o incluso teniéndola, si entran en juego otros factores. Algunos de estos factores pueden ser: Evaluar equivocadamente los plazos de tiempo, no saber delegar, delegar en personas no preparadas, el no doblar o incluso triplicar la comprobación de controles, etc., el que un responsable se cargue de tareas (síndrome del hombre orquesta), organizar sin motivación, etc...

   De alguna manera no puedo evitar vincular mi trayectoria como aficionado a la cartografía con mi faceta de organizador, por lo cual, como errores destacan en primer lugar los cometidos con los planos, después vendrían los relacionados con los trazados y por último los que tienen que ver con otros aspectos de la competición.

   Tras la Liga Norte organizada en 1998 en Las Aleagas no se regresó a dicho plano sino a organizar carreras de carácter escolar. En 1999 se organizó una nueva edición de la Liga Norte en un plano nuevo elaborado por mi en un término conocido como “Las Pimpolladas”, situado en el término municipal de San Juan del Monte, a unos 4 kilómetros de mi domicilio. Este plano, a diferencia del de Las Aleagas, fue utilizado varias veces consecutivas en pruebas de Liga Norte, concretamente una en 1999, otra en el 2000 y una tercera posteriormente en la que el club CORZO cedió el uso de tal plano al club ORCA de Palencia.

   Así como no me he planteado muy seriamente la revisión del plano de Las Aleagas, si que lo he hecho con el de Las Pimpolladas, si bien no hay un proyecto concreto y cerrado para una cita competitiva. Por este motivo no veo impedimento para su reproducción en este blog, ya que, si se revisa, es muy probable que también se amplíe.

Pimpolladas

   La edición del plano que se ve en la imagen no es la primera que se hizo sino que ya tiene detalles corregidos respecto a la inicial en la que se podían percibir más fallos que en esta. Para empezar hay que decir que el nivel de detalle era excesivo incluso para la escala 1:10.000 y eso se nota en el uso y abuso del círculo verde (árbol aislado y/o característico), en el dibujo de elementos de roca de escasa entidad (cortados de poca altura), etc.. En un principio cometí el error, como en el plano de Las Aleagas, de pintar muchos claros con el amarillo al 100%, así como de bordearlos con la línea de puntos negros que define límites de vegetación poco precisos, pero que pueden ser balizables.

   La edición de surcos de erosión y barrancos es mejorable, así como la correcta definición de la penetrabilidad de las manchas de vegetación espesa. Respecto a las curvas de nivel hay que decir que se procedió a la interpolación de curvas y que en ese aspecto el trabajo fue bueno, pero no excelente. En esta ocasión tampoco se trabajó con ortofoto; lo mejor que pude conseguir fue un fotograma deformado por la lente y cuyo uso finalmente rechacé. A pesar de que el plano tiene unos dos kilómetros cuadrados, la falta de buen material base me hizo pensar que no podría acabarlo en un par de ocasiones, pero bueno, finalmente le eché webs y lo pude terminar.

   Si bien el resultado no era de una calidad muy buena, yo creo que en este caso ya me gané un aprobado, o incluso un bien siendo benévolo. Está claro que eran otros tiempos, pero la confianza depositada en mi por compañeros de club y participantes, así como mis ganas de aprender y dominar las técnicas cartográficas, me permitieron seguir mejorando. Recibí algunos comentarios acerca de este plano que me llegaron un poco de rebote y, casi en su totalidad, se referían a aspectos concretos del mismo, así que la conclusión general fue: “Si, no está mal, pero…”.

   Creo que en la primera prueba que se organizó en este plano me confundí al colocar un par de controles. Al llegar a la ubicación de uno de ellos me salieron tres corzos que iniciaron una carrera a través del pinar, se ve que eso me confundió y me equivoqué. Pero por encima de esta distracción el problema se hubiera evitado si: 1º) Se hubieran prebalizado los controles y 2º) Hubieran pasado al menos dos personas por cada control antes de la prueba. Hoy en día pasan incluso tres personas como procedimiento habitual, al menos cuando organiza mi club. Uno prebaliza, otro coloca el control y otro coloca la estación sportident. No siempre se respeta al 100% dicho proceso pero debería ser lo normal para evitar fallos.

   En la misma ocasión, el Jefe de Deportes del Ayto. de Aranda nos prometió delante del concejal el acudir a la prueba y aportar megafonía, mesas, cenadores, etc..., pero no apareció nadie, así que tuvimos que improvisar sobre la marcha porque no teníamos ni cronos, pero bueno, la cosa salió adelante como se pudo. ¡Algunos participantes dijeron sentirse satisfechos por haber disfrutado de la orientación como en sus inicios! Así pues, se puede comprobar cómo algunos errores nos los buscamos solitos, otros vienen sin querer, otros te los traen y otros tal vez no sean, ni siquiera, errores como tales.