viernes, 5 de agosto de 2011

Orientación y turismo en LETONIA

   Cruzamos la frontera de Lituania con Letonia, nos espera una nueva visita a Riga. La capital que tan buenas expectativas nos creo en nuestra primera visita está ahí esperándonos para conocerla más a fondo. De camino y siguiendo la visita a puntos turísticos de interés nos detenemos en el palacio de Rundale. Este palacio al estilo versallesco no está muy bien cuidado por el exterior; aparte del palacio hay un gran jardín anexo, pero como llegamos un poco tarde finalmente no visitamos ni el interior del palacio ni el jardín así que hacemos apuesta segura y nos vamos al bar a tomar unas cervezas.

   Llegamos a Riga y como nos alojamos en el mismo hostel que hace una semana ya nos sabemos el camino. Nos aposentamos, preparamos una lavadora con toda la ropa guarra y sudada de las carreras y luego nos vamos por ahí a cenar. Por la calle encontramos grupos de chicas vestidas de fiesta y con ramos de flores. Se trata de estudiantes que han asistido a su fiesta de graduación en la universidad (tantas chicas y tan poco tiempo, ¡¡¡KAGÜEN!!!). Las calles céntricas mantienen ese ambiente turístico y animado que tanto mola. Si vais preguntad por el NO PROBLEM, megaterraza en la que no te puedes sentir solo.

  El día siguiente lo dedicamos a conocer lugares de la ciudad que todavía no habíamos visitado, como la alucinante catedral ortodoxa. Totalmente restaurada y limpia como una patena, esta catedral luce en su interior un montón de iconos y otros accesorios religiosos en los que predomina el color oro. Arquitectónicamente también llama la atención tanto por dentro como por fuera. Junto al gran río descubrimos que San Cristóbal, santo patrón de los camioneros, estuvo por aquí haciendo de las suyas y a él se le atribuye la fundación de la ciudad.

  Se va acercando el fin de semana y es hora de iniciar el viaje a Smiltene, sede de la próxima competición de orientación en la que vamos a participar, aunque yo, con mi lesión, no podré competir. Yo dejo Riga con algo de pena, esta ciudad tiene un toque especial que me hubiera gustado vivir algún día más…¡¡¡VAAAAAAAAAAAALE!!! Que si, que hay chavalas muy guapas… ya está, ya lo he dicho.

  Vuelta a la carretera. Camino de Smiltene paramos en Sigulda. Sigulda es una ciudad un poco rara, los edificios están bastante dispersos y hay mucho jardín y zona verde de por medio, llega un momento en el que piensas si hay un verdadero núcleo urbano. En las cercanías de Sigulda hay varios castillos, así que allá que vamos. El primero está en plena restauración; tiene un palacete cercano pero no lo visitamos. El segundo está directamente en ruinas, no quedan más que las bases de los muros; junto a este hay un centro de rehabilitación en lo que era en su origen un hospital para tratar la tuberculosis, lo único que merecía la pena es que para acceder a esta zona se podía hacer el trayecto en un teleférico que cruzaba sobre un río y una zona boscosa por la que se veían buenas vistas. Cogemos el coche para ir al tercer castillo, que resulta ser el más interesante. El entorno e historia de este enclave es un punto caliente de la identidad nacional de Letonia. Se puede visitar un pequeño museo arqueológico con piezas recogidas en yacimientos arqueológicos de la zona, una zona ajardinada con estatuas y finalmente el castillo, que tiene algunas partes restauradas, como una gran torre cilíndrica y un edificio de varias plantas que alberga una exposición acerca de la historia del lugar y de su importancia en la historia de Letonia. Un tormentón no nos deja visitar este castillo a gusto y decidimos marcharnos a Smiltene, a ver si encontramos un alojamiento.

  Llegamos a Smiltene, que es una localidad bastante pequeña pero que tiene oficina de turismo a la cual nos dirigimos para ver si nos encuentran un sitio en el que pasar el fin de semana; lamentablemente está todo lleno, así que vamos buscando algún alojamiento por la zona hasta que acabamos en Valmiera. De alguna forma ya pensábamos que si en Smiltene no había nada pues nos íbamos a Valmiera que está a unos 30 kilómetros por una carretera recta y en buen estado. Valmiera es una localidad mayor que Smiltene y seguro que tiene más vidilla.

  Vemos la señal de un camping y vamos a ver si hay alguna cabaña o similar. Acertamos, nos alquilan una cabaña y, sobre todo porque ya se va haciendo tarde, nos quedamos con ella. ¿Algún pero? Pues que la cabañita tiene más mierda que el palo de un gallinero, pero bueno. El camping también es una especie de estación de esquí, y digo especie porque el mayor descenso no tendrá más de 200 metros y no demasiado desnivel. La verdad es que viajando por los países bálticos básicamente lo que se ve son planicies, los desniveles aparecen en los valles de algunos ríos y de montaña nada de nada.

  Llega el día de la primera carrera del KAPA 2011, una de las competiciones más importantes de las que se disputan en Letonia. Buscamos el centro de competición, el camping Kalbakas, y cuando por fin damos con él, vemos que tenemos que dirigirnos al lugar donde se disputa la carrera. Como disponemos de tiempo nos vamos a comer a Smiltene y el gps nos marca un sitio en el que nadie habla inglés. Es la primera vez que hemos de recurrir al lenguaje gestual y a señalar las cosas para hacernos entender. La verdad es que antes de viajar a estos países yo ni imaginaba que fuéramos a encontrar tan pocas dificultades con el idioma, en todas partes dábamos con alguien que hablaba inglés.

  La zona de salida, meta y recepción de participantes está en una cantera de áridos y el bosque circundante tiene poco desnivel pero es bastante complicado ya que se trata de una sucesión constante de dunas con mil formas. Yo me limito a ir a recoger el plano a la salida y poco más, la sensación de estar en una carrera, ver a la gente ir y venir con la ropa de orientación y yo no poder, es algo extraño, ¿qué pinto yo aquí? Yo quiero correr, pero no puedo…¡qué desazón!

                                                                                Smiltene058

  Luis si ha salido a correr y cuando vuelve con más de dos horas de carrera y me cuenta cómo le ha ido casi me alegro de estar lesionado y no poder correr. Dice que la vegetación sobre el terreno hace difícilmente reconocible el relieve, que tampoco se notan bien las zonas pantanosas, y que el bosque está bastante guarro y que cuesta bastante avanzar. Aquí, en Letonia, han vuelto los fantasmas de los planos “del Norte”, en los que al verlos no parecen ser complicados pero que, una vez dentro, aparecen las dificultades.

  El sábado y el domingo las carreras se disputan en las proximidades del camping Kalbakas, en un bosque con varios lagos y que, en general, se corre algo mejor. Yo me preparo el sábado y salgo a la carrera aunque hago sólo algunos controles mientras me doy un paseillo sin correr nada, sólo andando. Como se me ha cargado bastante el tobillo el domingo sólo voy a recoger el plano a la salida. Luis acaba todos los días bastante cansado y de los últimos en las clasificaciones ya que la forma de correr en estos terrenos es complicada pero los corredores del país ya están acostumbrados.

                                                                            Kalvakas059

  El ambiente de la orientación en Letonia es bueno y la participación bastante alta. El viaje ha merecido la pena, aunque no haya podido competir. En la zona de carrera hay un bar que pone algún plato para comer pero lo atiende gente mayor, no como las jovencitas que te servían en el bar del Slovak Karst Cup, ¡cagüen la, esos langosts!. El sábado por la tarde se corría un sprint en Smiltene pero nosotros pasamos de esa prueba porque el pueblo no parece ofrecer grandes dificultades y no se caracteriza tampoco por su belleza arquitectónica, así que nos vamos a visitar Cesis. Allí tampoco hay mucho que ver, aparte de una iglesia y una zona en la que se concentraba el núcleo original de la población.

  Una vez termina el KAPA 2011 nos dirigimos a Tartu, en Estonia. Tartu es la sede universitaria de Estonia y una de sus principales ciudades. Nos alojamos en el albergue municipal que es humilde pero se ve bastante nuevo y está limpio, lo malo es que está en la planta superior de un edificio de tres plantas y nos hinchamos de escaleras arriba y abajo. Pasamos allí dos noches y nos dedicamos a visitar la ciudad, comprar algunos recuerdos, etc… también a descansar.

  De Tartu viajamos a Tallin, donde devolvemos el coche alquilado y tomamos el ferry de Viking Line de nuevo para acceder a Helsinki, desde cuyo aeropuerto partiremos al día siguiente de nuevo hacia España, dando por concluidas nuestras orienta-vacaciones bálticas.

martes, 26 de julio de 2011

ORIENTACIÓN EN LITUANIA

 

  Tras la aventura finlandesa del Jukola, el grupo original de siete miembros va perdiendo efectivos, así Edu, César y Carlos regresan victoriosos a España tras haber vivido una experiencia única dentro de lo que es la orientación y haber contribuido a que nuestro equipo se alzase con un más que honroso puesto teniendo en cuenta que no contábamos con experiencia ni en esa competición ni en ese tipo de terreno.

   El resto del grupo, Toño, Ángel, Luis y yo continuamos viaje hacia el Sur. Nuestro destino: Palanga, en la costa de Lituania.

   Tomamos el ferry que cruza el mar Báltico, de Helsinki a Tallin, capital de Estonia. Se trata de un pezado de barco de la compañía Viking Line al que se podría denominar el “barco del alcohol”, ¿por qué? Porque dicho servicio de ferry es utilizado, entre otros, por decenas de finlandeses que compran, bien en el mismo barco o bien en Tallin, ingentes cantidades de cerveza, sidra, vodka, etc., etc. ya que les cuesta mucho más barato que en su país. Podían verse grupos de muchachos que de camino a Tallin sólo portaban un carrito como los que que se usan para llevar maletas u otros bultos sin ruedas y que a la vuelta habían llenado con varias cajas de latas de cerveza sobre todo.

  El ferry estaba montado en su interior con todo lujo de detalles teniendo en cuenta que la travesía duraba poco más de dos horas: salón de baile, pub con karaoke, supermercado petado con perfumes, alcohol de todo tipo, etc., salón para los críos, sala con video juegos, restaurante buffet, etc... La ruta comienza saliendo de Helsinki y pasa muy cerca de las islas de Suommenlina, que antiguamente conformaban un espacio fortificado que cerraba el acceso a la ciudad de Helsinki con el objeto de detener las invasiones por mar de los rusos, etc...

  De camino hacia Palanga, pasamos fugazmente por las capitales de Estonia y Letonia, que nos pillaban de camino. Desde la terminal del ferry fuimos al albergue reservado en Tallin. De camino se cruzan unos descampados y se pasa cerca de varios puestos ambulantes en los que se puede ver todo tipo de mercancías enfocadas a los turistas. El albergue de Tallin está muy chulo, lo malo es que por la noche no pegué ojo ya que junto a nuestra ventana había un garito del que, llegada cierta hora, empezó a salir gente que se puso a vocear. En Tallin recogimos el coche alquilado que nos llevaría por carretera hasta el final de las vacaciones. Esta ciudad conserva buena parte de su muralla, calles de enormes y desgastados guijarros, rincones medievales…recuerdo que tomamos una cerveza en un restaurante cerca de la plaza mayor que explotaba la antigüedad del edificio en el que se encontraba ambientando la decoración, la indumentaria de las camareras, etc.. a la vieja usanza de la edad media; incluso los servicios mantenían ese espíritu de una forma muy curiosa y original.

  El albergue de Riga, capital de Letonia, también estaba bien, pero era otro ambiente. Nada más entrar estaba el salón, en el que había gente de todo lugar y condición. Este albergue parecía muy nuevo y estaba muy limpio, además de situado en una zona de Riga muy concurrida, cerca de una estación, un centro comercial, etc... Las calles céntricas de Riga bullían de vida nocturna, a pesar de que los horarios de cierre de la hostelería son más limitados que los de España; de todos modos se montaban grandes terrazas en ciertas plazas que permanecían abiertas hasta bien entrada la corta noche. Esta ciudad tiene un montón de rincones pintorescos con parques, jardines y zonas monumentales de interés que merece la pena conocer.

  Llega la hora de partir hacia Palanga, población costera de marcado carácter turístico. Paramos de camino para estirar las piernas y, como pasamos cerca del mar, aprovechamos para echar un vistazo. La playa es estrecha y de arena fina, pero el agua tiene un color muy oscuro y hay una barrera de algas cerca de la orilla. Espero que las playas de Palanga estén más limpias.

  El gps nos lleva certeramente a la recepción de la carrera internacional anual más importante de Lituania, la TAKAS. Nos dicen que hemos llegado pronto, que se abrirá la recepción en una hora, así que aprovechamos el tiempo para buscar un alojamiento, tarea que me fue encomendada y que no pude cumplir desde España, a pesar de enviar un montón de correos electrónicos. La solución parecía fácil: plantarse en la oficina de turismo y que nos facilitaran un listado de direcciones o que incluso llamaran por nosotros a algún alojamiento. Así fue finalmente y nos enviaron a un pequeño hotel muy nuevo y decorado con fotografías de, creemos, escritores lituanos. Nuestra idea inicial era alojarnos en una cabaña o un apartamento para estar más a nuestro aire, pero al final la alternativa no estuvo mal.

  Palanga tiene una calle principal y céntrica que va siguiendo parcialmente el trazado de un río muy “domesticado” en su tramo final. Esta calle está llena de restaurantes, bares, puestos variados, tiendas, etc., etc… y es transitada por turistas casi a todas horas. En nuestra estancia comimos y cenamos en varios restaurantes de esta calle y uno de los que más me gustó era uno que se llama “de Cuba”, si bien al principio no nos llamó demasiado la atención. Era uno de los mejor decorados, con mucha clientela y una carta muy rica y variada. Cubanos/as no vimos ninguno. También cenamos un par de veces en uno que tenía dentro discoteca, o algo parecido, pero el ambiente nos resultaba extraño y no invitaba a entrar.

  Comenzamos la competición muy cerca de Klaipeda, ciudad también costera pero mucho mayor que Palanga. Como la carrera era por la tarde aprovechamos la mañana para visitar la parte histórica de la ciudad y comer algo. Luego nos fuimos a la carrera, que esperábamos con curiosidad, ¿qué tipo de terreno nos encontraríamos? ¿habría dunas? ¿estaría limpio el bosque o tendría mucha maleza o pantanos? Yo salía el último y ya en las primeras dos balizas perdí mogollón de minutos ¿porqué? Pues porque el mapa representaba muchos ejemplos de micro-relieve y los elementos a los que estaban asociados estos dos primeros controles eran de un tamaño ridículo. Para buscar algo tienes que saber qué vas a encontrar y en este caso los elementos representados tenían unas dimensiones no representativas, pero bueno. El track se me cortó en el 15º control porque se me acabó la batería del Garmin. El resto de la carrera fue bastante fluida pero no libre de errores totalmente, así que acabé con una sensación chunga.

                                                                       Klaipeda

  El segundo día la prueba consistía en un sprint a disputar en Palanga y alrededores. Decidí no vendarme los tobillos y no me fue mal. El trazado discurría inicialmente con tramos muy cortitos en una zona de dunas paralela a la línea de costa y posteriormente se adentraba entre las calles, parques y bosquetes de la trama urbana. Yo salí mal de un control en la zona de dunas, cometí un error paralelo y perdí varios minutos en una baliza que no tenía dificultad. Posteriormente no cometí grandes errores. Yo hice un tiempo de 37 minutos y me pareció una eternidad para un sprint, yo creo que se les fue la mano, más que un sprint era una corta. No acabé muy contento con esta carrera. Dos carreras, dos decepciones. Y me enchufé un par de sidras de pera para celebrarlo. Junto a nuestra mesa había un grupo de orientadores del club Troll de Bélgica ; la edad de los mismos estaría en torno a los cincuenta y muchos y, al verlos alguien comentó que así seríamos nosotros dentro de unos años. Mi sensación interna resultó confusa.

  Como ese día acabamos pronto, nos fuimos por la tarde a visitar la península alargada que hay de frente a Klaipeda, desde donde tomamos un ferry. Esta península, otrora muy militarizada ya que la comparten Rusia y Lituania, fue escenario de importantes competiciones de orientación. En la parte lituana se ha instituido un parque nacional y la zona está protegida. Tomamos la carretera que discurre longitudinalmente a lo largo de la península hasta llegar a Nida, una localidad turística muy chula y que está llena de gente porque se acerca la festividad de San Juan y, al parecer, van a celebrar algo así como un encuentro de pueblos bálticos. Hay grupos vestidos con trajes tradicionales, un escenario para actuaciones musicales, puestos de productos artesanos, etc… Nos damos un paseo junto al mar hasta que llegamos a un centro deportivo en el que compramos un plano de orientación para bici de montaña adaptado desde un plano a pie, con el mismo seguimos caminando hacia un monolito que se ve en la cúspide de una zona de dunas. El monolito resulta ser un monumento orientado de modo que marca los distintos acontecimientos estelares; hay un calendario lunar formado con escalones y la sombra del monolito marca los solsticios y equinoccios a lo largo del año. Desde este punto se puede ver al Suroeste una gran extensión de dunas, un poco más allá está la frontera con Rusia. Regresamos a Nida entre los bosques y decidimos dirigirnos a la frontera rusa a ver si nos dejan pasar. Tras una hora de controles y protocolos fronterizos nos dicen que no pasamos, que no tenemos visado. ¡¡¡Todo para tomarnos un vodka en Rusia!!!

                            Palangasprint053                             Nidaobm054          

Obelisco   

  El tercer día corríamos al Sur de Palanga, entre la vieja carretera que lleva a Klaipeda y el mar. Se trataba de un bosque arenoso y estrecho al que un montón de cambios de dirección gracias a la pinza electrónica le daban algún sentido. Mi carrera iba bien, sin grandes fallos, hasta que al poco de dejar el 13º control el tobillo izquierdo se me retuerce totalmente. Caigo al suelo dolorido, gritando y blasfemando. A pesar de que cualquiera se podía dar cuenta de que había sufrido una lesión importante, ningún corredor de los que pasaban por la zona, que era muy despejada y con visibilidad, me preguntó si necesitaba ayuda. ¡¡¡Bien por los lituanos, esta os la guardo cabrones!!! Arrieritos somos…

  El terreno tenía un aspecto tan arenoso y, por tanto, poco peligroso para los tobillos que decidí no vendarme o correr con las zapatillas de tobillera articulada. Me di cuenta con gran dolor de que me había confiado y equivocado. Si bien no chingué las vacaciones totalmente, lo que sí era seguro es que ya podía olvidarme de competir en lo sucesivo hasta que pasaran varias semanas. Hielo, pie en alto, pomada antiinflamatoria…Por idiota confiado. A pesar de todo terminé la carrera al trote para que la articulación siguiera caliente y aplicar el tratamiento adecuado posteriormente.

  El cuarto día de carrera sólo salí para coger el plano y nada más, una pena no poder acabar todas las carreras de esta prueba, pero bueno. En las imágenes inferiores se puede ver el track del 3º día y la parte de la carrera del 4º día que discurría por el jardín botánico de Palanga, un espacio en el que se podían ver varios monumentos y también el museo del ámbar.

                        Takas3052                                Botánico055

  Terminada la competición nos desplazamos a Kaunas, importante ciudad lituana famosa por su equipo de baloncesto, y por otras cosas. Este lugar parece muy tranquilo y no se ve mucha actividad turística ni vida nocturna. Dedicamos una jornada a visitar Trakai y Vilnius. Trakai es un parque nacional por su entorno natural y porque es un importante enclave histórico. La parte más visitada son las orillas de un lago que contiene una isla en la que se haya un castillo muy restaurado; en él se puede visitar un museo de objetos antiguos. Buena parte de la razón de ser de Lituania como nación reside entre estos parajes. Vilnius es la capital del país y lo demuestra con su monumentos. También parece una ciudad tranquila.

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  Y llega la hora del retorno a España para Ángel y Toño, quienes toman un avión desde el pequeño aeropuerto de Kaunas. A partir de ahora sólo Luis y yo quedamos en los países bálticos, por delante nos resta una semana en la que ir viajando hacia el Norte hasta volver a Helsinki, primera etapa: Kaunas-Riga; sí, volvemos a la capital de Letonia, pero de camino hay muchas cosas que ver, como por ejemplo la ciudad de Siauliai en la que paramos para comer y hacer una visitilla. Echamos un vistazo por fuera a la catedral, vemos un parque un tanto extraño con una gran columna rematada con una estatua dorada y visitamos la estatua de un enorme zorro hecho con trozos de metal que está junto a un lago. Más tarde sentados en una terraza comemos y contemplamos otro tipo de monumentos, que en estos países son muy numerosos. Y antes de cruzar la frontera con Letonia nos dirigimos a visitar la colina de las cruces, un lugar que da un poco de yuyu con un mogollón de cruces de todos los tamaños y hechas con variados materiales (metal o madera sobre todo) que ocupaban originalmente una pequeña colina pero que ahora ya se van esparciendo controladamente por los alrededores.

martes, 19 de julio de 2011

SALPA-JUKOLA 2011

   Salpa no es un lugar, es una línea, concretamente una frontera, la frontera que se implantó en Finlandia para evitar la invasión de Rusia. Y la edición del Jukola del 2011 se disputó en un importante enclave de dicha frontera. Barreras antitanque, trincheras, búnkeres, barreras defensivas de todo tipo pudieron contemplarse en el mismo centro de competición (arriba a la izquierda en el plano inferior).

                                                                             Harju050*

  Llegar a la zona de competición pronto y verla sin un montón de gente yendo y viniendo viene muy bien para hacerse una mejor idea de dónde está cada cosa, además pillas a los voluntarios de la organización fresquitos e ilusionados, sin las saturaciones y malos rollos posteriores. La extensión de la zona de aparcamiento y de acampada, aún sin coches ni tiendas de campaña, es impresionante. Nuestro equipo se dirige a la zona de tiendas de campaña militares, hay cientos. Somos de los primeros en llegar y posteriormente comprobamos que en nuestra “calle” han colocado a representantes extranjeros de naciones que aportan pocos equipos: Italia, España, Irlanda, Inglaterra, etc.,…

  Hacemos una primera visita de reconocimiento. Las macrotiendas deportivas que otros años se montaban bajo grandes carpas, en esta ocasión ocupan unos almacenes construidos en madera. ¿Vamos, no vamos? Si vamos, pasaremos allí mucho tiempo. Los miembros de la expedición castellano y leonesa toman al asalto, como marujillas en rebajas, un puesto en el que se puede encontrar la equipación de la selección finlandesa de orientación de años posteriores a buen precio. Se verá mucho el rótulo “FINLAND” en próximas carreras…

  Esta era la 63ª edición del relevo Jukola y la 34º edición del Venla, que es la destinada en exclusividad a la participación femenina. En el Venla participaron 1072 equipos y en el Jukola lo hicieron 1486, lo cual arroja una participación total de 14.690 orientadores/as. Si a estos les sumamos acompañantes, público, etc, la que se monta allí es impresionante. Simplemente las colas que se formaban para comer eran de órdago, y eso que los precios de todo no se puede decir que fueran populares. Fuera lo que fuera que quisieras comprar a la organización te metían unos palos impresionantes. Un plano de entrenamiento 5 euros, por ejemplo. Nosotros compramos 2 para cada uno, así que gastamos 70 euracos en planos para entrenar.

  Curiosidades: ¿Qué club ha presentado más equipos en el Venla y en el Jukola en esta edición? En el Venla, los clubes Helsingin Suunistajat y Tampereen Pyrintö han presentado 18 equipos; en el Jukola el Helsingin Suunistajat ha presentado 17 equipos. ¿Qué club ha ganado más veces el Venla? El Tampereen Pyrintö acumula 4 victorias, le sigue el Halden SK de Noruega con 3 victorias. ¿Qué club ha ganado más veces el Jukola? El club Helsingin Suunistajat se ha alzado con la victoria en 8 ocasiones, la primera en la primera edición en 1949 y la última en 1970. Le sigue de cerca el Halden SK, con 7 victorias si tenemos en cuenta la de esta edición; la primera fue en 1993. El club noruego tiene todas las papeletas para igualar y después superar el número de triunfos de los de Helsinki.

  Los componentes del equipo “CASTILLA Y LEÓN” llegamos el viernes 17 de junio al mediodía y, tras acoplarnos en nuestra tienda (desplegando todo un arsenal de remedios contra los mosquitos) y echar un vistazo por el centro de competición, nos vamos a entrenar (**). Los que ya hemos visitado terreno nórdico en otras ocasiones contamos batallitas a los que se estrenan en este tipo de terreno. Les metemos miedo comentando detalles del terreno y de la cartografía que en su día nos resultaron novedosos.

                                                                              Harjutraining051**

  En la noche del viernes al sábado se cumplen los pronósticos meteorológicos y llueve copiosamente poco tiempo después de meternos en nuestros sacos de dormir. La tienda de campaña militar en la que nos alojamos está llena de parches, y no todos ellos cumplen su cometido, así que se forman rápidamente goteras. Luis pone algunas tiras de esparadrapo pero no consigue más que desplazar el lugar en el que las goteras vierten el agua. Un buen chorrete cae a mis pies, otro afecta a Edu, que se pone un plástico por encima. Yo cambio de sitio pero otra gotera vierte de nuevo cerca de mis pies. Estoy demasiado cansado para preocuparme por las humedades, así que pongo un chubasquero sobre el saco y adopto la posición fetal.

  A la mañana siguiente todo está empapado pero algunos valientes se marchan a entrenar con otro plano en el que se han colocado varios controles (*). Junto a nuestras tiendas se alojan equipos como el de la selección de CATALUÑA, que hizo un carrerón; el UE VIC, que también hicieron un relevazo y el ADOLINCE de Sevilla, que visitan el Jukola por tercera vez. Muchos componentes de estos equipos ya tienen experiencia en esta competición, y eso se nota. Por nuestra parte el ambiente es de respeto, que no de miedo, sin embargo las circunstancias de carrera finalmente fueron mucho más favorables de lo que podríamos imaginar.

  Algunos se marchan a ver la salida de las chicas; yo estoy amodorrado, no quiero salir del saco; acumulo pocas horas de sueño y aunque me quede en el saco la verdad es que no duermo nada. Anticipo la carrera, la noche con la luz del sol se va a hacer muy larga. Se acerca la hora de la verdad y ninguno nos cambiaríamos por Luis, el primer relevista y que, por tanto, va a “disfrutar” de la salida masiva, la cual comienza con una divertida rampa de tierra. Tampoco nos cambiaríamos por Ángel, quien correrá toda su posta de noche. Toño correrá entre la noche y el día y el resto ya corremos con mucha luz.

  La gente toma posiciones para ver la salida masiva, y cuando suenan las salvas comienza la sucesión de flashes de cámaras diversas. Intento ver a Luis entre tanto corredor pero es imposible. Seguimos el relevo por una gran pantalla, es emocionante. Poco a poco el tiempo pasa y las características del terreno nos hacen revisar las predicciones de tiempos que hicimos preventivamente. Toño está en carrera y yo estoy nervioso y no sé calcular cuando vendrá; me obsesiona pensando que va a hacer un carrerón y se va a presentar en la zona de relevo y yo no voy a estar allí para esperarle. Me meto en la zona de calentamiento y compruebo con la pinza EMIT por qué puntos intermedios ha pasado ya Toño y cual es el puesto de nuestro equipo. No muchos, pero algunos corredores llegan y no les espera nadie para tomar el relevo; un miembro de la organización tiene un megáfono y llama a quien debería estar allí esperando, pero nada…en la cara del corredor que ha terminado su posta se denota estupor, sorpresa, incredulidad, impotencia, y poco a poco una mala hostia impresionante. ¿Dónde estará este…?

  Me pongo a calentar pero no quito ojo a la zona por la que salen todos los corredores del bosque, el corazón me da un vuelco cuando veo alguna camiseta con los colores de la nuestra, la de Castilla y León. No, no es Toño. ¡Cágüen la puta! Tienen que estar al caer. Ahí está. Me quito el forro polar, refresca porque son las 02:45 hora finlandesa, sin embargo la luz del sol ya hace innecesario el correr con frontal. Toño me dice: “Disfrútalo”. ¿Disfrútalo?, ¿qué pasa?,¿que esto va a ser un paseillo? Yo me esperaba algo así como “ten cuidado con los afloramientos” pero no. Poco a poco me daba cuenta del “Disfrútalo”: Es muy difícil sentirse solo corriendo en el Jukola, siempre ves a alguien, siempre vas con alguien, siempre pasas a alguien, siempre te pasa alguien, siempre sigues a alguien, siempre te sigue alguien…El suelo del bosque estaba lleno de sendas que te llevaban de un control a otro…si sabes elegir la tuya.

                                                      JUKOLA 2001 4

  El terreno, con muy poco desnivel, y bastante seco a pesar de la lluvia de la noche anterior, era muy rápido. Todos los “fantasmas” del terreno nórdico se disipan como la neblina de la mañana. Yo hice la posta más corta, con menos controles y con luz solar así que esto unido a que el bosque era muy “runnable” hicieron que mis sensaciones finales fueran muy positivas por un lado, ya que hice una carrera sin apenas errores (señalo en el plano superior un tramo entre los controles 6 y 7 que hubiera realizado de otro modo a como lo hice, simplificando y evitando meterme entre tanto cortado), pero negativas por otro ya que la carrera, si estás concienciado y con un espíritu templado, no revestía gran dificultad. Que no se me tache de chulo, reconozco que las circunstancias de carrera y en concreto de mi posta fueron super-favorables, por eso digo lo que digo.

  Toño se apostó con los del ADOLINCE que el que perdiera pagaba unas cervezas, y las cervezas allí eran caras. Al final ganamos nosotros, pero no dejamos que las cervezas pagadas por los sevillanos entraran solas y aportamos un surtido de ibéricos (jamón, lomo, queso) que nos permitieron compartir anécdotas y comentarios en una ambiente distendido y de sana deportividad.

  Un detalle competitivo que a mi me disgustó bastante fue el uso del sistema EMIT de control de paso por los controles ya que las estaciones no tenían ni un led que te confirmara el haber picado; las pinzas sólo encajan en un sentido por lo que a veces tenías que girar la muñeca como la cabeza de la niña del exorcista. En ocasiones las estaciones tenían como soporte un tronco apoyado en el suelo y te dejabas los riñones. En el Venla se dio alguna situación complicada:

 

    

  En la página www.jukola2011.net se pueden ver clasificaciones e incluso análisis de los parciales de cada corredor.

  Finalmente el puesto conseguido por nuestro equipo fue muy satisfactorio si tenemos en cuenta que no teníamos experiencia en esta prueba y la mayoría tampoco en correr en terreno nórdico, de todos modos esta ha sido una de las ediciones más rápidas de este relevo y las condiciones fueron excelentes.

martes, 17 de mayo de 2011

Liga Norte en el Monte de Matagrande

   No tenía nada fácil asistir a esta prueba de Liga Norte, pero aún así no me la podía perder. Tenía que ir a trabajar en turno de tarde y estar en mi puesto a las 14:00 h. así que eché mis cuentas: “Me levanto a las ocho menos cuarto, meo, me lavo, desayuno, agarro la mochila y me voy. Sé que la A-1 está en obras pero como no habrá mucho tráfico pues tardaré una hora más o menos en llegar a Quintanilla Riopico. Salgo a las 10, que es cuando empiezan las salidas y, bueno, más o menos estaré hora u hora y media en carrera; eso si no fallo mucho o me lesiono. Cruzo los dedos intentando ahuyentar la mala suerte. Acabo, me cambio y salgo zumbando. Con suerte estaré en casa entre las 12 y media y la 1. Como algo y a currar”.

   Pufff, la teoría era muy bonita pero la práctica se torció un poco ya que llegué a casa a eso de la 1 y cuarto ( 10 minutos los perdí parado o circulando lentamente por una carrera ciclista que se disputaba en las carreteras cercanas a Aranda ), me quité corriendo el pantalón de orientación, las calcetas y el esparadrapo de los tobillos. Comí un plato de espaguetis recalentados en 5 minutos, cogí algo de fruta y un yogurt y me fui a trabajar. Al final si que llegué a tiempo aunque por los pelos. Luego hice el 100% de la producción y, ya tranquilamente, me pegué una ducha que me supo a gloria. Así que justito pero cumplí lo planeado, sólo que la carrera se prolongó más de lo esperado.

   Tenía que ir a esta carrera porque se disputaba en un monte no demasiado prometedor de cara a la orientación pero se da la circunstancia de que lo conocí hace varios años cuando hice parte del servicio militar en la base militar del Cid Campeador, al Sur del plano, cerca de Tomillares, en la carretera que va de Burgos a Logroño. Recordaba vagamente zonas de densos robledales, algunas trincheras, el camino a Quintanilla y poco más. Cuando hice la mili ya conocía la orientación y al recorrer los caminos de la zona, yo trataba de “cartografiar” el entorno que percibía, imaginando cómo sería correr por allí. Así que cuando surgió esta oportunidad decidí no perderla, aunque tuviera alguna dificultad. 

   La estrategia de la carrera era clara: “NO FALLAR”. Pero eso no era fácil en este plano. La verdad es que no cometí grandes errores pero las características del terreno, con zonas de vegetación espesa, favorecían, por su escasa visibilidad y la reducción de velocidad de carrera, el que se perdieran algunos minutos en las cercanías de los controles. Era imposible mantener una velocidad uniforme de carrera entre balizas; había que correr a tope por caminos y zonas abiertas, pero cuando ya había que meterse en los verdes y rayados la velocidad se reducía mucho, y más cuando se estaba en las cercanías de los controles. La baliza que más me costó fue la 19, pero la primera en la que fallé y me dejó desconcertado fue la número 3. En principio no era una baliza complicada, pero dar con una “cueva” en un terreno llano se convirtió en una misión imposible. Pensaba que la cueva sería una pequeña entrada abierta en una zanja o en un foso, pero no, se trataba de un refugio subterráneo tipo búnker. Cuando finalmente veo el acceso al mismo, me dije: “esto va a ser la cueva” total que no se veía y ya me meto en el refugio y, con el cambio de luz no veía ni la baliza, y eso que la tenía delante de las narices. Finalmente perdí unos 3 minutos que se me hicieron interminables. Sinceramente pienso que la baliza era muy chula, pero aun a riesgo de perder el efecto sorpresa, creo que la organización debería haber avisado del emplazamiento de este control ya que más que una cueva, bajo mi criterio, se trataba de un foso tapado. Estuve parado a 15 metros del búnker e hice un pequeño reconocimiento circular pero, aunque el terreno estaba descubierto, no entendía cómo podía haber una cueva en un terreno raso.

                                                       Matagrande

      En el resto de controles se repetía el mismo patrón, sin dificultad cuando estaban en terreno despejado, pero se complicaban si estaban en vegetación espesa. Finalmente la clasificación, una vez más y de forma muy acusada, se ajustó dejando al frente a aquellos que, aparte de correr más, también perdieron menos tiempo entre el verde. ¿Suerte, destreza, seguridad? Todo influye en nuestro deporte. Yo, por ejemplo, al meterme entre los jóvenes robles me sentía como Luke Skywalker cuando entró entre las raíces del árbol mágico del planeta Dagobah, sabía que lo peor que podía encontrarme era a mí mismo, mis miedos, mi inseguridad. En alguna ocasión me quedaba corto porque temía fallar y no veía la baliza cuando creía que ya debería haberla visto; otras veces me veía incapaz de seguir un rumbo dentro de esa selva, cualquier tronco o espesura podía desviarme de forma fatal.

     También pude perder algo de tiempo bordeando los campos de cereal pero el sentido común me decía que no debía pisarlos. Finalmente mi tiempo me resultó excesivo para la percepción de la duración de la carrera que yo tenía en mi cerebro, y por otra parte pensaba que tanto no había fallado, así que estimé que el tiempo ganador rondaría los 90 minutos. Así fue, sólo dos corredores bajaron de ese tiempo. Y en otras categorías también los tiempos ganadores superaban ampliamente la hora. Tras un detenido análisis de mi carrera determiné que el tiempo perdido rondaba los 23 minutos,       ¡ CASI NÁ ! Tiempo que se esfumó más en muchas pequeñas pérdidas que en pocas de muchos minutos.

    La verdad es que cartografiar esta zona, estableciendo con precisión el grado de penetrabilidad de la vegetación, no ha tenido que ser tarea fácil. Tampoco lo ha tenido que ser el hacer los trazados, aunque la pinza electrónica haya sido una ayuda. En fin, una prueba que viene a hacer grande nuestra liga Norte, nuestra liga BÁRBARA. Grande por su variedad de terrenos, grande por su participación, grande por muchas cosas…sin menospreciar a otras ligas regionales que también son grandes y buenas.

LIGA NACIONAL EN TERUEL

  Varias entidades aragonesas y nacionales se unen para organizar una prueba de Liga Nacional por tierras de Teruel. El sábado 7 de mayo se corre en el término de Monreal del Campo y el domingo 8 en Luco de Jiloca, término de Calamocha.

   SÁBADO 7 DE MAYO: Despertamos en el hotel restaurante “El Botero”, establecimiento de hostelería con mucha tradición y solera junto a la N-234. El día amanece algo cubierto y la previsión es que vamos a tener una mañana sin lluvia hasta la una del mediodía aproximadamente. Accedemos a la zona de carrera a través de unos caminos de parcelaria hasta llegar a un área forestal que parece bastante extensa. El aparcamiento tiene mucho riesgo en caso de lluvia ya que es un campo arcilloso. El terreno parece un pinar de repoblación con algunas encinas dispersas y un suelo algo pedregoso con desniveles moderados. Mi motivación no es positiva ni negativa, sólo me propongo hacer orientación lo mejor que pueda. La carrera es ¿larga?, ¿media?,¿clásica?,¿corta?, noooo, es INTERMEDIA. Mi carrera ha estado libre de errores importantes, sólo me quito un par de minutos y el resto por físico. El trazado me resultó algo monótono, sin elecciones de ruta y en algunos momentos pierdo la concentración necesaria que se requiere en una prueba deportiva, el ritmo adecuado de esfuerzo. Finalmente firmo una carrera bastante aseada, aunque me hubiera gustado exprimirme algo más desde un punto de vista físico. El plano, revisado por su autor recientemente, tiene una alta calidad y se pueden leer todos sus detalles claramente.

                                                                               Monreal del Campo intermedia

  Pasa la mañana y aparecen las primeras gotas. Mientras comemos se desata la tormenta que viene barriendo la península de Oeste a Este y no para hasta media tarde, justo cuando llegamos a Albarracín. Visitamos la famosa villa turolense por sus angostas callejas y nos atrevemos a subir hasta sus murallas. Una vez más metí la cámara de fotos en la mochila pero, una vez más, la cámara se quedó en la mochila así que no hay fotos; lo siento, todo ha quedado en mi particular disco duro. Sólo puedo decir que recomiendo una visita a este lugar a todo aquel que no lo conozca.

   DOMINGO 8 DE MAYO: Día de sol y buena temperatura. Hoy toca la carrera larga y la cifra del desnivel, que conocíamos hace varios días, acongoja bastante. Yo estoy bastante contento con la carrera del sábado, pero la de hoy no parece tener las características que más me puedan favorecer. Según me cambio no consigo que me entren ganas de correr, preveo una carrera dura, dura, dura. Y así ha sido, una carrera muy física, muy dura y en la que me he aburrido soberanamente ya que no había muchas opciones para unir unos controles con otros y el dilatado tiempo necesario para ir de uno a otro, en la mayoría de los casos, se me hacía interminable. El terreno era algo “peligroso” y ha sido motivo de muchas lesiones. Yo he encontrado un par de corredores que cojeaban, uno estaba hablando con otro corredor y ya parecía dirigirse a un puesto de avituallamiento dónde había voluntarios de Protección Civil, al otro le he preguntado si necesitaba ayuda y tras meditarlo un poco me ha dicho que continuase con mi carrera. Le he sugerido una ruta por caminos anchos hasta el avituallamiento más cercano, al que yo he llegado en unos minutos y he dado parte al voluntario para que, si fuera posible, le recogieran con un vehículo que le llevara hasta la meta. Tras llegar a meta he visto al corredor lesionado y me confirmó que fue recogido por un coche y trasladado hasta la asistencia médica de la carrera, dónde fue atendido.

                                                                     Luco de Jiloca 001

   En esta prueba, así como en la del día anterior, había pre-salida, y tras esta unos 15 minutos de recorrido hasta la salida. Yo he llegado un par de minutos tarde a la pre-salida, lo malo es que, como viene siendo habitual, tras ponerme a calentar y llevar trotando unos minutos, el “alien” de mi interior pide salir. Leves retortijones ya hacían presagiar la hecatombe así que, por lo menos, estaba debidamente equipado para afrontar esta vicisitud. Total, que llego a la salida justo en mi minuto, limpio la pinza y me relajo un poco, si bien he de decir que tampoco me preocupaba demasiado salir unos pocos minutos más tarde. ¿Por qué?,¿a qué esta falta de motivación? PUFFF, el paisaje circundante y su desnivel y vegetación hacían presagiar una de esas carreras épicas. Los maños quieren quitarnos a los de la Liga Norte el sobrenombre de “Liga Bárbara”.

   El plano, de escala 1/15.000 en mi categoría, tiene mucha calidad si bien sólo he de ponerle un pero, y es que algunas veces la distinción de los pinares entre el “blanco” y el “verde claro” no estaba muy clara. Por lo demás perfecto, aunque la maquetación del mismo sólo era correcta y algo mejorable. Ya en el segundo control me lleva al huerto la escala y, una mala apreciación de la distancia recorrida, me hace cometer un temprano error que me retrasa unos 7 minutos. La distancia del segundo al tercer control es el típico en el que yo pierdo el ritmo de competición, me abandono, me aburro, veo en el plano los siguientes puntos, tiro la toalla mentalmente y me limito a unir un paso a otro en la dirección correcta pero como si hiciese senderismo con un anda-corre. Además encuentro un cuerno de corzo, lo recojo y me propongo acabar la carrera con él pero como no estoy acostumbrado a llevar nada más que el plano en las manos me desconcentro y al final entre los controles 4 y 5 lo abandono sobre unas ruinas.¡Una pena! Podría haber formado parte de mi colección.

   Cerca del 8º control llevo casi una hora de carrera. Por una parte me sorprendo de no llevar más tiempo porque en mi cabeza han pasado más minutos. Miro lo que me falta de carrera y pienso que de las dos horas no bajo ni de coña. De camino al 9º control me pasa un compañero de club y, como estoy aburrido y con algo de mala leche, intento desconcentrarle pegando voces: EHHHHHH,¿DÓNDE VAS?; ¿POR QUÉ CORRES TANTO?; EHHHHHHHHH, ¡ESPÉRAMEEEEEEEEEE! Continuo con mi recorrido, veo a varios corredores en torno al control 10º y luego cerca del 11º tengo el encuentro con el corredor lesionado. En el avituallamiento entre el 13º y el 14º doy parte de su situación. El tramo entre el 15º y el 16º lo hago a curva de nivel y cuando veo el control no estoy seguro de que sea el mío, me acerco y compruebo que si; ¡mira qué alegría!. Acabo la carrera sin novedades y ni siquiera esprinto del último control a meta, ¿para qué?. Me cambio y me reúno con algunos colegas en el bar que se ha montado junto a la meta. Con un bocata de chistorra en las manos y una lata de cerveza ya me vengo arriba y me entran unas terribles ganas de cachondeo; estoy contento porque ya ha pasado la pesadilla, el sol luce y no me he lesionado, además no tengo que ir a trabajar hasta el miércoles.¡¡¡SOY FELIZ!!! Con qué poco nos conformamos los pobres.

CEO 2011. SIERRA DE HORCHE, GUADALAJARA

   Bien nos la han clavado entre la empresa y los serviles sindicatos del carajo. Nunca hasta este año se había trabajado en viernes santo, pero ¡qué cosas tiene el destino! Pronto comeremos las uvas haciendo un pequeño paro en mitad del taller. Nos merecemos todo lo que nos pase, por idiotas.

   Bueno, el caso es que me perdí la prueba larga del viernes. Por lo menos, este año el CEO no es lejos de casa y puedo incorporarme el viernes por la tarde para correr los relevos del sábado y la media del domingo. Me presento en el hotel un poco tarde pero las 4 estrellas del Tryp Guadalajara me ayudan a relajarme. Las 4 estrellas se notan en los detalles y…¡vaya detalles! A la hora del desayuno el comedor se llena con orientadores/as.

SÁBADO 23 DE ABRIL:

  Se disputan los relevos por la mañana y, en el día de Castilla y León, así como de otras comunidades autónomas como Aragón y Cataluña, muchos corredores estrenamos una camiseta muy chula preparada para la ocasión con diseño de Dani Isla, del COV. ¿Nos darán energía los leones del escudo regional? La filosofía de los trazados de los relevos sigue siendo la de pasadas ediciones y, personalmente, creo que es equivocada, al menos en un plano con estas características en cuanto a desnivel.

  Los trazados mantienen la esencia de una “clásica” cuando deberían mantener la de una “media” por muchas razones:

- Muchos participantes van a correr el sprint. Y si se corre la primera posta la cosa no es grave, pero si se corre la tercera la cosa cambia.

- Las categorías de los relevos son más genéricas que las de pruebas individuales, en las que se integran participantes de una mayor variedad de edades y niveles físico-técnicos por lo que habría que trazar pensando en el corredor “medio” de cada categoría.

- Yo preferiría unos relevos más abiertos y dinámicos, en los que primase la técnica y la capacidad de concentración frente a la capacidad física.

   Por otra parte, el señor Dovretsov se ha vuelto a marcar un tanto con un pedazo de mapa que, sin duda, lleva su firma, su firma de detalles y de buen dibujo. Otro tema es la manía de las organizaciones de imprimir, sin una adaptación necesaria, un plano con tan alto nivel de detalle en la escala 1:15.000. Me parece inaudito, pero bueno...

  Yo corro en el equipo Castilla y León D, en Veteranos A. La primera posta la hace José del ALCÓN, la segunda yo y la tercera Mundi, del COV. José hizo el mejor tiempo de los tres. Yo estuve físicamente espeso, el pronunciado desnivel se hizo notar; costaba mantenerse dentro del ritmo requerido para una carrera de este tipo. El control en el que más fallé y me cayeron unos 5 minutos perdidos fue el 11º. Rememorando posteriormente creo que pasé junto a la roca que albergaba la baliza pero no pensaba estar tan cerca y continué subiendo así que, cuando por fin relocalicé y arreglé el estropicio, me toco bajar bastante.

                                                                 Horche01044

  Por la tarde, después de una ducha y un breve descanso, nos fuimos a ver el sprint. Tras el mismo corrió la cerveza mientras veíamos el Valencia – Real Madrid, y luego a la entrega de premios. La ceremonia de entrega de premios volvió a tener la polémica y controversia que crea el hecho de que algunos/as corredores/as saquen las banderas de su comunidad. Este tema ha motivado un cruce de mensajes con diversas opiniones en una conocida lista de correo de orientación. Yo también me sumé a los que comentaban qué les parecía este suceso.

  Algunos creen que está bien sacar banderas ya que aporta al evento un toque desenfadado y concede una válvula de escape a aquellos que se sienten más orgullosos de representar a su comunidad. Yo, sin embargo, opino que hay que cortar de raíz este tipo de comportamiento que, realmente, no aporta nada a la ceremonia como tal y que puede perjudicar la imagen de seriedad y respeto al protocolo que nuestro deporte ha de dar de cara al exterior. Ya hay muchas carreras en las que es posible ser más espontáneos y sacar estandartes, escudos, banderines, o lo que sea. Permitir esta práctica va dando lugar a que se utilicen banderas no oficiales de las comunidades autónomas, a que se cree un ambiente anárquico sin fundamento y a que la ceremonia como tal se alargue en el tiempo. Los participantes hemos de recordar que en el Campeonato de España más que en ninguna otra prueba somos invitados, y que no podemos abusar de nuestra condición para hacer lo que nos parezca, más cuando la organización da la cara delante de políticos y autoridades. Se nos solicita un poco de formalidad una vez al año, y ni de eso somos capaces. En fin…

DOMINGO 24 DE ABRIL:

  A pesar de no haber estirado las piernas el día anterior, no tengo ninguna molestia en las mismas. Tengo ganas de hacer una buena distancia “media”. Me preparo, voy a la salida y ¡A JUGARRRRRRR!

  ¡¡¡MEKAGÜENTOLOMALO!!! Vaya subidón a la primera. En las siguientes acabo hasta los webs de correr agachado entre la vegetación, 2ª, 3ª, 4ª…ya me duelen los riñones. Voy uniendo los controles sin problema. De la 4º a la 5ª subo demasiado, no es fácil correr por entre la vegetación espesa. Paso junto a la 8ª baliza. Del 8º al 9º control voy buscando los “blancos” para poder correr más erguido. Llegando al 9º control me freno un poco y me quedo algo separado del mismo, tras un buen rato sin atrever a moverme ya relocalizo y voy al claro en el que está la baliza. El resto de la carrera tiene una tendencia claramente en descenso, hay que aprovechar y darlo todo. No fallo más e intento correr hasta quedarme sin fuerzas pero el tiempo previamente perdido me aleja de los primeros puestos.

                                                                     Horche02045

   Entrega de premios de la media y por comunidades (curiosamente los presidentes de las federaciones regionales no sacan banderas al podio, ¿quién más justificado para hacerlo?). Castilla y León consigue el 4º puesto, el mejor hasta ahora. ¿Podremos mejorarlo algún año? Superar a Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía parece una tarea bastante difícil, sobre todo teniendo en cuenta que nuestro punto flaco son las categorías de veteranos/as.  Ya hemos comido algo en el bar de la carrera, así que volvemos a casa algo más cansados habiendo dejado unos gironcillos de nuestra vida prendidos en las laderas de la Sierra de Horche.

  El CEO 2012 se va a disputar por tierras de Extremadura, concretamente en Plasencia organizado por el club Vía de la Plata. Los terrenos tienen muy buena pinta, ya veremos (si no tengo que trabajar) el año que viene.

martes, 3 de mayo de 2011

PARA FANS DE LA CARTOGRAFÍA

Se puede ver la evolución de la cartografía de orientación a través de los planos utilizados en la que puede ser la carrera de relevos con mas participación y popularidad de todo el mundo, el Venla & Jukolan Viesti, patrocinado por el diario "Helsingin Sanomat" (El mensajero de Helsinki).

En la web de dicha prueba, disputada tradicionalmente a mediados de junio, (cerca del midsommar, "mitad del verano"), hay una sección de planos en la que vienen algunos de los utilizados a lo largo de las diversas ediciones. Los hay desde ¡¡¡1949!!! a años recientes.

Aunque no os interese demasiado la cartografía, es curioso ver cómo han evolucionado los planos a lo largo del tiempo:

http://www.jukola.com/?kieli=suo&id=74