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sábado, 11 de septiembre de 2010

RUTA BTT POR LAS SERREZUELAS DEL SURESTE BURGALÉS

Hace tiempo puse en negro sobre blanco una ruta muy variada y entretenida a realizar con la bici de montaña por los montes y sierras del Sureste de la provincia de Burgos con el ánimo de proponérsela a los compañeros del trabajo que salimos a hacer kilómetros.
La propuesta tuvo buena acogida y la hemos realizado el jueves 9 de septiembre, único día libre antes de las Fiestas patronales de Aranda de Duero, que van del 11 al 19 del mismo mes.
Siete valientes hemos comenzado la misma en un entorno recreativo a poca distancia de Huerta del Rey, después hemos tomado la pista de tierra que lleva a Espejón (Soria), de ahí hemos ido por la pista asfaltada que lleva a la ermita de Brezales, donde nos hemos desviado para tomar un camino que lleva hasta Navas del Pinar.
En el entorno de Navas y debido a mi conocimiento de la zona me he recreado un poco desviando la ruta hasta las sendas que evolucionan por los contornos de las grandes rocas que hay en mitad del plano de orientación. Les ha gustado mucho.
Luego nos hemos dirigido hacia el paraje de Los Linos y la Virgen de Peñaguda, en la que han recibido una interesante “clase” de historia. A falta de puntero láser, he cogido un palo.
De ahí hemos ido a las aulas de la naturaleza de Huerta, y hemos cogido agua. Luego nos hemos dirigido hacia Pinilla de los Barruecos, Mamolar y Peñacoba, si bien antes de acceder a este último pueblo nos hemos desviado hacia Santo Domingo de Silos por una senda marcada con señales de la “Ruta del Cid”.
Dicha senda tiene una parte muy técnica cuajada de piedras afiladas en cuesta, pero luego la bajada a Silos merece la pena y ha gustado mucho. Los discos de los frenos se han puesto muy calientes.
Hemos comido en Santo Domingo y luego nos hemos encaminado en paralelo al río Mataviejas hasta llegar a la ermita mozárabe de Santa Cecilia y luego a Barriosuso, aldea en la que se refugió varias veces el Cura Merino, aquel guerrillero cuya cabeza ansiaba ver en una bandeja el bueno de Napoleón Bonaparte.
Al salir de Barriosuso me he despistado un poco y no he tomado el camino adecuado realizando una empinada subida por unos robledales muy limpios y cuidados. Tras alcanzar un camino, nos hemos dirigido hacia Hortezuelos, y de ahí por una ancha pista de tierra a Doña Santos.
Desde Doña Santos hemos partido hacia Huerta por caminos marcados de nuevo con los hitos de la “Ruta del Cid” hasta salir a un tramo de carretera que ya nos ha dejado junto a donde teníamos aparcados los coches.
Esta ruta ha gustado mucho y ya me han pedido que prepare otra nueva por esta zona, así que ya le estoy dando al coco para ver por qué pistas, caminos, sendas y cortafuegos les voy a llevar.

lunes, 26 de julio de 2010

LA VÍA VERDE DE LA DEMANDA

Una nueva salida con bici de montaña. Esta vez toca la vía verde que sigue el trazado del viejo ferrocarril minero que transportaba el mineral extraido en las sierras burgalesas en dirección Noroeste.
Comenzamos la ruta en Arlanzón y la idea es hacer el camino hasta Huerta de Abajo, donde tenemos concertada la comida en el restaurante La Ferrería, para luego hacer el camino a la inversa.
El día está nublado y amenaza con llover pero aguanta sin descargar todo el día. La temperatura es media, ni frío ni calor. Todos echamos de menos el sol, ya que al discurrir la ruta por entre bosques en su mayor parte, sombra no nos iba a faltar. Yo, que suelo ser prevenido, me arrepiento de no haber traido las mangas de quita y pon; sólo llevé el “maillot” y un chaleco corta-vientos que compré el día anterior en el Decathlon ¡Qué bien me vino!
Iniciamos el camino y en seguida se pone a tirar Juan Carlos, quien, en algunas ocasiones, se detiene para hacer una foto y luego retoma el liderato del grupo. Yo, mientras, me quedo atrás en alguna pendiente de ascenso y echo la culpa al sillín por no haberlo puesto a la altura adecuada.
Así llegamos a Pineda de la Sierra, justo antes de haber pasado junto al embalse de Arlanzón, donde la vía verde se corta y no sabemos muy bien por donde seguir. Al final retomamos el camino correcto antes de llegar al puerto del Manquillo, donde la pendiente nos hace echar pie a tierra. Desde el puerto hasta el final de la ruta el camino tiene una tendencia descendente lo cual nos hace incrementar la velocidad media. En una unión de caminos echamos en falta alguna señal que nos indique por donde continuar. Finalmente nos decidimos a bajar a un pueblo que vemos (Riocabado de la Sierra) para luego tener que subir al informarnos de que nos hemos equivocado.

La verdad es que el trazado de la vía verde se va entrelazando con el de un GR y hay veces en las que no sabes a qué señales hacer caso, ya que la señalización a veces no existe o la han quitado.
Cerca de Barbadillo de Herreros cruzamos con dificultad un oscuro túnel que algunas vacas aprovechan para estar fresquitas. Ya terminando el viaje de ida hay una cuesta abajo que propicia alguna caida. Nada importante.
En la comida me deleito con un arroz con boletus y unas lenguas a la pimienta. De postre una porción de tarta de cuajada y café con leche. Buffff, después de repostar y cargar energías volvemos hacia Arlanzón alcanzando velocidades importantes. Hacemos algunas paradas cortas y una más prolongada en Pineda de la Sierra. Tras esta parada, algunos componentes del grupo se ponen a tirar en cabeza con una velocidad media poco inferior a los 40 por hora,... si es que van como bestias...
El tramo junto al embalse del Arlanzón se nota bastante fresco y se entumecen manos y rodillas; esto causa un bajón en mi rendimiento, como si algo me quitara las energías, pero más tarde vuelvo a rodar con el plato grande y sin limitaciones.
Al llegar a Arlanzón y terminar la ruta, nos cambiamos y recogemos las bicis a la carrera porque sólo queremos meternos en los coches y entrar en calor. Mientras, damos buena cuenta de una caja de pastas que ha traido Pepe, el electrónico.
Viaje de vuelta a Aranda sin novedad y cada mochuelo a su olivo.
Esta ruta merece la pena sin duda. Se suceden en transición varios tipos de bosque (robledal, pinar, hayedo...), así como prados con vacas de piel canela y matas herbáceas cuajadas de flores de vivos colores. Los paisajes son impresionantes y la ruta se hace, con excepción del puerto del Manquillo, bastante cómodamente.

SALIDA EN BTT POR EL SUR DE ABEJAR

Los aficionados a la bici de montaña que hay en mi trabajo están que se salen y, aunque en el calendario veraniego sólo libramos un día y medio cada siete trabajados, aprovechan para montar rutas atractivas.
En este caso el encargado de preparar el recorrido fue Juan Carlos, un mecánico del taller cuya esposa es natural de Abejar. Así nos encaminamos cuesta arriba para ir de Abejar hacia Calatañazor cruzando la serrezuela caliza que separa la N-122 de la N-234. Tras discurrir por caminos entre sabinas y algún pinar de repoblación, llegamos a unas tenadas y un depósito de agua, dónde nuestro guía se muestra un poco perdido. Al resolver la situación nos separamos un poco de la ruta original añadiendo algún kilómetro más de lo esperado.
Ya orientados visitamos Calatañazor, ascendiendo por la carretera y bajando por una senda muy chula, y después nos encaminamos a la Fuentona de Muriel donde vemos la surgencia de aguas cristalinas que ha filtrado la roca blanca. Antes de ver el monumento natural propiamente dicho hacemos una visita al centro de interpretación del espacio medioambiental que está muy bien preparado.
Más tarde la ruta nos lleva por carretera en dirección a Cabrejas del Pinar. Hay una subida muy chula pero me gustaría más hacerla con la bici de carretera. De camino nos paramos a ver, junto a la carretera, la sima que llaman del gato. Un poco más adelante nos desviamos hacia el Este para rodar de nuevo por buenos caminos de sabinar. Volvemos a pasar junto a un renovado refugio con fuente pero ahora no seguimos hacia arriba sino que continuamos en dirección Este hasta dar con la carretera que une las dos nacionales previamente mencionadas. Al poco iniciamos el descenso hacia Abejar y nos disponemos a comer en un restaurante propiedad de la familia de la esposa de Juan Carlos.
Tras la opípara comida, nos vamos a la Playa Pita para tomar una jarra de cerveza y darnos un merecido baño. Así discurre parte de la tarde, tranquilos pero pensando en la nueva semana de trabajo que hay ante nosotros.¡A ver cuando llegan las vacaciones
!.