jueves, 7 de junio de 2012

OTROS TIEMPOS

   Ya ha llovido bastante desde que asistí al primer curso de iniciación y comencé a familiarizarme con planos, balizas y demás allá por finales del 89. Me fijo en una pared de mi habitación y reparo en una foto que, ampliada, cubre un buen trozo de pared. Se trata de la salida de los relevos del Campeonato de España a pie de 1995, celebrado en un entorno privilegiado que siempre es un placer visitar: Peguerinos.

   El 1 de mayo del citado año se disputó la prueba de los relevos. Según tengo registrado mi tiempo fue de 46 minutos y 15 segundos, perdiendo unos seis minutos en el 5º control. Completaban equipo conmigo José Antonio Uzquiza y Nicolás Arranz, todos en el club TJALVE (Burgos) por aquel entonces. La prueba fue organizada por el club ADYRON de Madrid.

Relay pegue 001

  Como se puede ver, todos los primeros relevistas de los equipos participantes cabíamos en una sola fila. Faltan en la foto algunos participantes a la izquierda y a la derecha, pero en total seríamos unos 40 que multiplicados por 3 arroja una cifra de 120 corredoras/as. Si comparamos este número con la actualidad podemos comprobar que la orientación sí ha crecido, tal vez no demasiado, pero ha crecido.

   La indumentaria también puede llamar la atención si la comparamos con la que predomina hoy en día. La mayor parte de los participantes viste trajes de orientación de polyester con pantalón largo (todavía no había llegado el corte pirata) y camisetas de manga larga sin tejido calado y sin rótulo alguno. Unos pocos llevan mallas elásticas y casi todos llevábamos polainas por el exterior; tiempo más tarde llegaron las calcetas y demás.

   En la foto puedo reconocer, de izquierda a derecha: Pedro Pasión hijo con traje verde, Pedro Mayol con traje azul, el actual Presidente del club Los Ángeles entonces corredor de Adyron, Fernando Checa del COAraba, Tomás Miera del COV agachando la cabeza, Paski con el traje del COBi, Julio Garde del IBON de Zaragoza con traje azul y rosa, junto a un organizador con planos en la mano salgo yo colocándome la cinta; llevo el dorsal 30 y un traje rojo y morado, a mi derecha aparece Ramón Aguiló quien desgraciadamente falleció por un accidente de tráfico el 9 de junio de ese mismo año cuando se dirigía a una carrera de Liga Nacional organizada por el club Tjalve en Hontoria del Pinar. Junto a él aparece un joven Roger Casal. Después se puede reconocer a la esposa del presidente de la FEDO y a Anna Amigó, histórica de la orientación catalana y española.

   Que me perdonen aquellos a quienes no he podido reconocer pero, como es normal, me suenan más los corredores/as a los que veo más habitualmente por participar en las mismas carreras o aquellos más asiduos a las pruebas de Liga Nacional. Sé que me he dejado a varios corredores catalanes, murcianos, etc..pero bueno, lo que se trata es de mostrar un documento gráfico y de reflexionar en torno a cómo ha cambiado la orientación en estos más de 15 años.

Liga Norte en Nogales de Pisuerga

   El 3 de junio se disputó una prueba de Liga Norte organizada por el club ORCA de Palencia. La zona de carrera estaba junto a la autovía que va desde Palencia hacia Cantabria pero había que desplazarse al otro lado para acceder a la mayor parte de la zona cartografiada. El cielo, lluvioso toda la noche anterior, decidió darnos una tregua y cesó en sus llantos antes de que salieran los primeros participantes. Yo acudía con ganas y esperanzas de hacer un buen puesto ya que el plano era nuevo y puedo contar con cierta ventajilla por mi faceta de cartógrafo aficionado pero finalmente la prueba cayó más del lado físico que del técnico por lo que mis anhelos se vieron parcialmente truncados.

   Nogales 01

  En el caso de mi recorrido, la primera parte de la carrera discurría por una monótona zona de pinar de repoblación que en ocasiones presentaba terrazas con duras transiciones difíciles de superar tanto en subida como en bajada, además la lluvia reciente había mojado las numerosas ramas que había por el suelo lo cual dificultaba la marcha por riesgo de resbalón y posible caída.

   Tras el 5º control venía un tramo largo con elección de ruta, varios corredores fueron por la derecha pero yo me decanté por otra alternativa. Luego perdí algo de tiempo en las cercanías del 9º control y realicé con algo de inseguridad el 10º control ya que la zona parecía dificultosa. Pude perder unos 5 – 6 minutos en total afinando mucho. 

   El plano, como se puede ver, presenta dos zonas bien diferenciadas, la de los pinares de repoblación y otra en la que reinaba la encina. Se puede obtener otra zona que sería la mezcla de las dos anteriores, pinar de repoblación con encinas por debajo de las copas de las coníferas. En el trazado eché en falta algunos tramos cortitos entre controles cercanos que yo hubiera colocado en zonas técnicas, como las del entorno de los controles 8, 9 y 10. Así se hubiera roto la tónica de tramos medios-largos y se hubiera favorecido más la vertiente técnica del recorrido.

   La calidad del plano era muy alta, sin nada negativo que destacar y eso que el dibujo de la vegetación espesa bajo los pinos no tuvo que resultar fácil ya que la ortofoto no suele ayudar mucho en estos casos. La sensación final de la carrera resultó un poco sosa debido al trazado y, como ya he dicho, primaba más la condición física que la técnica bajo mi punto de vista.

   Esta era mi última Liga Norte antes del paréntesis estival, pero aun queda alguna cita para el mes de junio más lo que pueda venir en el largo y cálido verano que ya está llamando a la puerta. Hay que salir a entrenar más que nunca porque ahora no sirve como excusa el mal tiempo o la falta de luz, sólo he de soportar la puñetera alergia.

http://orcapalencia.com/pruebas.html

domingo, 3 de junio de 2012

COMPARATIVA ORIENTACIÓN-VIDA

   Esta es una entrada con una temática un tanto compleja, más relacionada con la filosofía que con lo que es la orientación deportiva más pura. Sin embargo puede que resulte de interés para alguien por eso la pongo negro sobre blanco con el propósito de compartirla.

    Bajo mi punto de vista una carrera de orientación clásica es comparable con la vida de un ser humano normal y corriente.

   En una carrera, como en la vida, nos planteamos metas parciales dentro de un gran objetivo. En la vida el gran objetivo puede ser hacer que ésta sea útil, productiva, satisfactoria, feliz, o simplemente vivirla lo mejor que podamos y las metas parciales pueden ser variadas, desde conseguir comprar algo, terminar unos estudios universitarios, formar una familia, culminar con éxito un proyecto laboral, etc, etc...

   En una carrera de orientación el gran objetivo puede ser ganar, conseguir un buen puesto, pero en general será hacerlo lo mejor posible. Las metas parciales serán cada uno de los controles por los que tenemos que pasar y que a su vez pueden subdividirse técnicamente en otras metas parciales, igual que lo que nos proponemos conseguir en la vida.

   Hay vidas que se ven truncadas por mil razones: un accidente, una enfermedad, etc... Igualmente en una carrera podemos sufrir diversos reveses (una lesión, un despiste por falta de concentración, etc…) que nos obliguen a abandonar la competición.

   Si utilizamos la curva de Gauss como gráfica para representar la dificultad que tienen los diversos controles a lo largo de una carrera obtendríamos algo así: Imaginemos una carrera con veinte controles. Los controles se ponen en orden en el eje horizontal y en el eje vertical se coloca la dificultad físico-técnica en un orden creciente, graduando la dificultad de 1 a 10, por ejemplo.

Gráfica ideal

   Así vemos cómo al principio de la carrera el trazado propone controles bastante sencillos pero que van aumentando su dificultad poco a poco hasta que, a mitad de carrera, se alcanza un pico en el que los controles son más exigentes física y técnicamente. Posteriormente los controles van disminuyendo su dificultad ya que el trazador sabe que nuestro rendimiento va mermando a todos los niveles. Esta es, por supuesto, una situación ideal que no se da nunca, pero nos vale como aproximación. La curva de una carrera real tendría un aspecto bastante diferente, dando lugar a una curva más irregular, en plan dientes de sierra.

  ¿Que pasaría si con la misma gráfica colocamos en el eje horizontal los años de vida (de 5 en 5 para abreviar) y en el vertical la dificultad de la existencia (también de 1 a 10)? Pues vemos cómo tras el nacimiento la cosa es “sencilla” porque todo es cariño y atenciones por parte de nuestros progenitores, aunque paulatinamente la cosa va empeorando. Cada vez se nos exige más, afrontamos proyectos más ambiciosos, etc.. Sin embargo, cumplida nuestra madurez y encaminándonos a la senectud vamos emprendiendo menos proyectos o afrontándolos con la sabiduría que da la experiencia, hasta que al final las cosas son más fáciles ya que nuestro tiempo se centra en pocas actividades, bien por carencias físicas, bien por hastío, etc..

Grafica comparativaVeamos ahora la gráfica de una carrera “real” aunque ficticia y su interpretación si la comparamos con una vida humana. Podemos imaginar, por ejemplo, un primer punto largo (más de 800 metros), con elección de ruta, sin línea de parada y teniendo que salvar un terreno abrupto con arbustos. La equivalencia a una vida humana sería una infancia ( 0-5 años) difícil, tal vez por problemas de salud, malas condiciones socio-económicas de la familia, etc.. Los dos siguientes controles tienen una dificultad moderada, pero al llegar al cuarto control la dificultad experimenta un repunte; lo cual equivaldría a una adolescencia y primera juventud con problemas como podrían ser dificultades en los estudios, falta de autoestima, problemas con la justicia, etc.. Y así, en fin, el resto de los controles.

  De alguna manera se podría concluir que a lo largo de nuestra existencia, nuestra vida es una entidad de naturaleza fractal, en la que a diferentes escalas temporales se repite una y otra vez la misma estructura. Dicha estructura de comportamiento llevada a su máxima simplicidad comprende tres factores:

- Definir un punto de partida (SALIDA), es decir, tener claro dónde estamos, cual es nuestra situación, nuestros recursos, etc..

- Definir un punto de llegada (META), o sea, un fin, un objetivo, dónde queremos llegar, qué queremos conseguir, etc..

- Y claro está (PROCESO), definir de qué modo vamos a unir el punto de partida y el de llegada. Aunque parezca que este sea el proceso fundamental los dos primeros son también importantísimos ya que, sin ellos, no vale de nada trazar un plan. Afortunadamente en las carreras de orientación esto nos lo suelen poner fácil, ¿o no?, ¿ qué pasa cuando la carrera es en orden libre, como un “score”? Todos sabemos que decidir por nosotros mismos un orden en el que elegir el punto de salida y de llegada suele ser más complicado.

  Esquema del proceso básico y reiterativo:  SALIDA –>PROCESO –> META  ( S->P->M ).

  Así pues, como conclusión, podría denominarse como el “juego de la vida” a una carrera de orientación clásica con un orden impuesto de controles ya que concentra y se convierte en una especie de alegoría de la misma y en el que el citado proceso básico (S-P-M), que se repite y superpone una vez tras otra, se presenta de un modo más claro y evidente que en otras actividades humanas.

  ¿Puede la orientación ser útil para mejorar en otros aspectos de la vida? Por supuesto, puede mejorar nuestra autoestima al darnos cuenta de que somos capaces de realizar tareas complejas que implican varios procesos mentales a la vez que realizamos un esfuerzo físico, también puede ayudarnos a planificar y llevar a cabo ciertas tareas de un modo más eficaz, puede ayudarnos a relativizar y aprender de nuestros fracasos y valorar en su justa medida los aciertos, etc..Por otra parte, ¿puede nuestra forma de vivir influir e incluso determinar nuestra forma de practicar la orientación? Yo creo que la respuesta es evidentemente afirmativa, y es que éste es un camino de doble sentido; la orientación influye en la vida y la vida en la orientación.

  Tal vez no hay sido capaz de explicarme muy bien, pero creo haber lanzado una serie de ideas interesantes que pueden servir como punto de partida para darle más vueltas al tema. ¡ Y sin haber consumido psicotrópicos ! ¿Será la caló, o será la alergia primaveral? Este muchacho se nos va de las manos..

RAYADOS, CURVAS AUXILIARES, LÍMITES DE VEGETACIÓN…

  Quisiera en esta ocasión lanzar a la red, como si de una botella con mensaje se tratara, unas reflexiones cartográficas en torno a ciertos elementos cuyo uso y abuso son motivo de controversia entre los practicantes de la carrera de orientación. Vamos allá:

- Rayados verdes:

  Las tramas de vegetación arbustiva que representan zonas en las que se puede REDUCIR LA VELOCIDAD DE CARRERA se utilizan desde hace relativamente poco en la historia de la cartografía de la orientación, pero son de gran utilidad si se usan bien. Todos conocemos ejemplos en los que, tal vez “ensucien” la lectura del plano pero que si no se utilizaran podrían, incluso, alterar los resultados de una competición al no describir fielmente un condicionante en cuanto a penetrabilidad de vegetación que puede llegar a ser muy importante.

  Las especies vegetales que pueden formar masas arbustivas son variadas, pero a efectos de cartografía sólo nos debe importar la reducción efectiva y real de la velocidad que puedan acarrear, si bien, pueden darse diferencias en la velocidad de distintos orientadores/as en función de por dónde pasen concretamente.

  El uso de dichas tramas no puede servir nunca para diferenciar o representar la presencia de plantas que no sean arbustivas. El hecho de que en alguna zona pueda haber especies herbáceas o similares pero que no suponen una disminución significativa de la velocidad de carrera no legitima el uso de los rayados. Asimismo, cuando los arbustos sean tan altos que no sólo reduzcan la velocidad sino que además reduzcan la visibilidad, el dibujo de los mismos debería hacerse con una trama de verde continuo.

- Curvas auxiliares:

  Las curvas auxiliares, bajo mi punto de vista, deberían tan sólo utilizarse, y en orden de prioridad, en caso de:

1.- Definir elementos perfectamente reconocibles e incluso susceptibles de albergar un control.

2.- Un propósito descriptivo o de mejor definición de la realidad en casos concretos.

  Y yo creo que no deberían usarse:

1.- Para rellenar espacios en blanco o sin información de relieve.

2.- Entre dos curvas de nivel “normales” de forma redundante, es decir, sin reflejar ninguna variación importante del terreno entre las curvas en las que queden enmarcadas.

- Suelo rocoso:

Example carto 001

A menudo se abusa de los puntitos negros para representar un suelo rocoso, que no pedregoso. Si se pusieran puntos negros en todos los suelos pedregosos, habría planos salpicados de puntitos negros casi en su totalidad. En mi opinión dichos puntos no se han de poner con un propósito descriptivo, o sea, para representar que hay rocas sueltas pequeñas por el suelo, sino más bien para decir que no sólo las hay sino que su disposición sobre el terreno puede ralentizar la velocidad de carrera de forma importante.

En la imagen (Lumbreras, V. Dobretsov) se puede ver un ejemplo en el que la unión del suelo rocoso con numerosos límites de vegetación crean una visión saturada de puntitos negros. También se puede ver cómo se ha “abusado” del uso de la curva auxiliar ya que si la elimináramos el plano no sufriría un gran cambio; la curva auxiliar se limita a seguir la tendencia de las curvas entre las que se encuentra. No da nueva información sino que enfatiza la información que ya nos darían las curvas de nivel, por lo tanto su uso resta legibilidad.

- Límites de vegetación:

  Me refiero a los límites de vegetación dentro de zonas forestales, los de las líneas de puntos, no a aquellos que separan cultivos de zonas forestales y que se representan con una delgada línea continua de color negro. En ocasiones se ven dibujados dichos límites de vegetación en lugares que separan diferentes tipos de arbolado, que no de penetrabilidad, y probablemente dicha distinción se vea muy bien en la ortoimagen que el cartógrafo haya usado para elaborar el plano, pero si dicho límite no es claramente visible a velocidad de carrera en el terreno (más que sobre el mismo) pues no tiene mucho sentido el dibujarlo.

   Al final, en cuanto a la representatividad de estos y otros elementos, el dilema del cartógrafo parece estar entre hacer un dibujo más descriptivo, ya que representa elementos que de hecho se hayan sobre el terreno, aunque no sean muy representativos o balizables, o hacer un dibujo más útil y legible para el corredor, incorporando exclusivamente elementos muy importantes como referencia para la navegación, susceptibles de albergar un control y que den información necesaria y fiable de cómo se puede ver reducida la velocidad de carrera.

   Dicho esto, no implica que en el pasado, o incluso en el presente dado el caso, yo respete todo lo dicho anteriormente. A la hora de hacer un plano hay que trazarse líneas rojas pero todos sabemos que toda norma tiene su excepción, si bien ésta ha de ser eso, una excepción.

   Existe el caso de un cartógrafo que tiene muchos trabajos firmados en nuestro país y que trabaja muy bien como es Viktor Dobretsov. Lo que no es muy comprensible es por qué si su trabajo va dirigido a una escala de 1:10.000, a veces se imprimen en 1:15.000. Lo lógico sería hacer una “purga” de ciertos elementos que no tendrían cabida en un plano 1:15.000. De alguna manera lo que se nos viene a decir es que no importa el criterio con que se haga un plano en función de la escala final, pero si el mismo ejemplo se trasladara a la proporción entre las escalas 1:5.000 a 1:10.000 nos llevaríamos las manos a la cabeza, ¿o no?

miércoles, 30 de mayo de 2012

Aprendiendo Cartografía.

   Si algún navegante de la red cae en este mi blog esperando encontrar alguna entrada relacionada con la cartografía de orientación espero que esta les sea de interés. Ignoro si ya lo he recomendado tiempo atrás, en cualquier caso no viene mal un recordatorio. Se trata de la sección que OLLES MAPS tiene en Facebook. Olles maps lo lleva Alles Hejna, cartógrafo checo de amplia experiencia y que, echando un vistazo a sus comentarios, se nota que es un verdadero apasionado de su trabajo.

   Alles ha trabajado también por España y en concreto realizó, junto con su hermano Martin y su colega Jan Drbal, buena parte del plano de Navas del Pinar. Su trabajo no fue muy agradable por la mala calidad del plano base y por el mal tiempo que reinó durante su estancia pero, a pesar de ello, el resultado fue muy bueno. Últimamente ha trabajado en Canadá y Turquía y continúa con su labor de difusión en torno a todo lo relacionado con la cartografía de orientación desde un punto de vista general haciendo hincapié ora en novedades tecnológicas ora en particularidades de los lugares que visita.

   Una de sus aportaciones más sorprendentes fue la inclusión íntegra de una tesina elaborada por el orientador finlandés Marten Böstrom en la que detalla el levantamiento de dos planos de orientación con ayuda de un computador tipo “tablet” al que acopló un gps. Los planos fueron elaborados en un entorno urbano de Helsinki y en un bosque de Kenia. En el documento se narra todo el proceso de elaboración de los planos (en inglés) y es bastante interesante.

   Por otra parte me gustaría compartir con los curiosos por temas de elaboración de planos una de mis últimas experiencias:

   No hace mucho fui requerido para colaborar en un proyecto cartográfico y, aunque en un principio me mostré reticente por falta de tiempo, finalmente acepté el encargo. Se trataba de cartografiar un kilómetro cuadrado con un arbolado bastante denso, un desnivel de moderado a fuerte y con variedad de zonas; algunas de ellas muy cargadas de elementos rocosos. Me gustaría aportar alguna pequeña imagen pero dicha zona se usará en futuras competiciones y prefiero no desvelar ningún detalle en absoluto.

   ¿Cómo afrontar el trabajo cuando del plano base y de la ortofoto no se puede obtener mucha información?

   Pues yo me aferré a los elementos “seguros”, con un posicionamiento en el que podía confiar acerca de su precisión para empezar a trabajar a partir de ellos con rumbos y distancias. En plena ladera, a veces con arbustos de por medio, la medición de distancias puede no ser cómoda ni eficaz con métodos tradicionales como el talonamiento o el “ojímetro” por lo que me hice con un aparato llamado telémetro e ignoro la razón por la cual no había oído hablar del citado instrumento a colegas cartógrafos cuando se trata de una ayuda tecnológica que aporta rapidez, precisión y comodidad a la hora de hacer el trabajo de campo.

   El citado aparato viene usándose en otras actividades “outdoor” como la caza o el golf y su precio se mueve en un amplio rango de cifras, desde los 200€ aproximadamente hasta los 600€ más o menos. Su funcionamiento se basa en la emisión y recepción de un haz de luz láser; el telémetro obtiene la distancia midiendo el tiempo que el rayo tarda en volver.

   201916

   Yo en concreto compré un telémetro marca “Bushnell” modelo Sport 450. Tiene un alcance de casi 1.000 metros si se apunta a un objeto reflectante, o sea, mucho más que suficiente para las distancias que yo necesitaba medir en un entorno más cercano, no superiores a unos 50 metros. Su peso y tamaño son muy manejables y es sencillo de llevar con su funda adosada a un cinturón o correa. Se puede conseguir en internet por unos 230€ más o menos y funciona apuntando con su visor de 4 aumentos al objeto deseado, después se aprieta el botón superior para seleccionar y luego se vuelve a presionar una segunda vez para obtener la distancia, la cual aparece en el visor gracias a una pantalla interna de cristal líquido.

   Puede parecer una fuerte inversión pero el beneficio en tiempo ahorrado se nota de inmediato y es menor a la que se puede realizar con otras ayudas tecnológicas como los gps, etc..

ROGAINE en PEGUERINOS

   Hace meses me comentaron que se iba a organizar un Rogaine en la zona de Peguerinos (Ávila) y me alegré porque quien conoce la zona sabe que es un entorno privilegiado para la práctica de la orientación a pie. Otro tema era el que yo pudiera participar dados mis horarios laborales. Afortunadamente la alineación de planetas se dio en forma de E.R.E. y la empresa para la que trabajo cerró el fin de semana de la carrera.

   La organización del rogaine corrió a cargo de La Nova Fita (www.lanovafita.com) que no sé muy bien si funciona como club o como empresa organizadora de este tipo de eventos deportivos, el caso es que la prueba se vio revestida de todas esas cosas que a los participantes nos gustan, como son un buen despliegue de medios que “visten” la carrera y varios detalles en forma de obsequios, etc.., que se agradecen sea cual sea su valor.

   La participación me pareció bastante alta y se integraban en la misma orientadores habituales así como raiders y asistentes a las carreras de montaña. Hubo una nutrida representación de Castilla y León pero yo creo que los participantes de Madrid fueron mayoría. Un orientador madrileño comentaba ante la tesitura de participar en esta prueba o en la Liga Nacional que se disputaba en Granada que la comparativa era sencilla: “Una hora de desplazamiento y seis de orientación frente a seis horas de desplazamiento y una de orientación.”. Evidentemente no había comparación, aunque en vez de una de orientación fueran tres.

   Como yo me enteré de forma concreta acerca de la celebración del rogaine apenas una semana antes tuve que buscar rápidamente un equipo en el que integrarme y ahí jugaron un papel fundamental Lucía y Juanma que me echaron un cable importante para que pudiera participar. ¡¡¡Mil gracias!!! Los Minorri hicimos una prueba disfrutona, sin forzar pero sin fallar. Poco a poco se llega lejos y nosotros marchábamos charlando de lo divino y lo humano echando un vistazo al plano de vez en cuando y poniéndonos las pilas llegando a los controles. Todas la decisiones eran tomadas en grupo, con sentido común y sin dejarnos llevar por el stress de la competición. ¡ Qué gozada salir y llegar a la vez que algún grupo de raiders a algún control aunque ellos fueran corriendo y nosotros andando ! (¡El día que aprendan más de orientación estamos perdidos!).  

mapa-PEGUERINOS-ROGAINEEl mapa tenía zonas en las que se habían colocado planos de orientación y otras en las que la información era muy escasa por lo que nosotros decidimos centrarnos en las zonas con más detalle ya que teníamos ventaja frente a otros participantes con menos experiencia en carreras de orientación. Finalmente pasamos por 20 de los 45 controles totales y conseguimos 116 puntazos; lo malo es que nos quitaron 5 por entrar en meta dos minutos más tarde del tiempo límite. Y es que apuramos tanto porque se estaba tan a gusto que no nos hubiera importado estar una hora más disfrutando del maravilloso entorno de Peguerinos.

   Luego vienen los “y si”: Y si hubiéramos corrido un poco más, y si hubiéramos entrado en el tiempo establecido, y si hubiéramos pasado por más controles…¡Bah! Lo hecho, hecho está y yo quedé muy satisfecho con nuestra carrera. Los orientadores somos nuestros peores jueces, muy perfeccionistas y tikismikis, lo cual está muy bien si quieres mejorar…pero hasta cierto punto.

   Tras la prueba la organización preparó, con ayuda de personal del Ayuntamiento de Peguerinos, una merienda-cena a base de patatas con costilla que estaban de rechupete. También hubo degustación de queso fresco elaborado en las Navas del Marqués y de postre torta dulce. Después una animada entrega de premios y sorteo de buenos y útiles regalos para este tipo de pruebas. En fin, una prueba bien organizada, con un clima excelente y un terreno alucinante. El año que viene repetimos, ¿no?

domingo, 20 de mayo de 2012

Liga Nacional en Mortanchinos

   Tras dos días cartografiando por encargo en la comarca de Pinares me siento bastante saturado por el sube-y-baja y la lucha por dibujar con precisión un montón de elementos rocosos bajo un tupido dosel de copas arbóreas sustentadas por largos troncos de corteza gris o anaranjada. ¿Qué se puede hacer para desconectar de “escribir” un plano? Pues, por ejemplo, leerlo. Los escritores dicen que para ser escritor hay que leer mucho, los cocineros, a su vez, han de probar y disfrutar muchos platos e ingredientes y los aspirantes a cartógrafos de orientación tienen que leer (en competición a ser posible) muchos planos. Es el único modo de aprender, comparar, conocer, mejorar, compartir, etc..

   Tal vez debido a la mal llamada crisis el tráfico en las carreteras y autovías está muy mermado, lo cual, sea cual sea su motivo, es de agradecer. Yo estaba hecho a la idea de que el viaje no iba a ser largo, pero a falta de 90 kilómetros ya empiezo a estar cansado. ¿Cuando llegamos?, ¿cuando llegamos?…

   Pues llegamos al suelo duro en Villamalea y recogemos los dorsales de los participantes de nuestro club, así como unos novedosos obsequios: Unos plantones de pino para repoblar los bosques. También nos regalaron una botella de vino blanco producido en la comarca. Nuestros compañeros y amigos de otros clubes van llegando de aquí y allá. Edu, Luis y yo nos vamos al hotel reservado en Casas Ibáñez, que resulta estar “petado” de gentes de la orientación. Una masa de cálido aire procedente del Norte de África nos trae altas temperaturas de día y de noche, así que tras un sofocante periodo vespertino, desayunamos y nos dirigimos a la zona de carrera, cerca de El Herrumblar (Cuenca).

   La zona de carrera tiene muy buena pinta, con todos los servicios cercanos y bien distribuidos, así como la zona de aparcamiento. Nos ponemos junto a la autocaravana de Nico y su familia, estratégicamente colocada a la sombra de un gran pino que también alberga el último control de la prueba, así que estamos estupendamente colocados para disfrutar como espectadores de la última parte de la carrera.

   La mañana va alcanzando temperaturas más y más altas a medida que va transcurriendo. Yo salgo a las once y media más o menos y el calor es sofocante. Sin embargo tengo muchas ganas de ponerme a prueba en este terreno, que resultó duro y exigente. Las condiciones meteorológicas exigen no fallar mucho, sino seguramente rondarán la mente las ganas de abandonar. Voy comenzando la prueba y resulta que el tramo 1 – 2 presenta una interesante elección de ruta. Yo elijo una bastante directa que enlaza tramos de caminos y sendas facilitando el desplazamiento, sin embargo la concentración ha de ser máxima. Voy haciendo los controles sin grandes fallos, apenas segundos, y llego a la parte más baja en el lecho de un barranco. Al tener que volver a subir, de camino a un puesto de avituallamiento, acuso el esfuerzo y el sofoco me hacen ser prudente y reservar las energías, así que tras echar unos tragos de agua, algún interruptor se activa en mi cabeza y decido hacer el resto de la carrera más tranquilo.

Larga Mortanchinos

  El tramo 8 –9 queda condicionado por el paso por otro avituallamiento, haciendo una elección de ruta que seguramente no era la mejor pero el hecho de poder refrescarme me hacer ser esquivo a otras alternativas. A punto de salir del bosque a los últimos controles, sitos en una zona de viñedos y frutales, casi cometo el mayor error de toda la carrera buscando el control 11, aunque finalmente no lo hice tan mal.

  El paso del bosque a la zona cultivada es susceptible de provocar errores pero yo enfoco el cambio dispuesto a hacer bien los últimos controles. Sin embargo el penúltimo control casi se me resiste un poco ¡Qué ganas de terminar! ¡Venga, que ya queda poco! Llego a la meta y es hora de recuperar. Botellín de agua, vaso de bebida isotónica, barrita de cereales y puré de fruta… buena organización. Yo lo complemento con medio litro de bebida de recuperación.

  El calor hizo estragos y el porcentaje de abandonos ha sido mayor que en otras carreras. Probablemente, si yo hubiera perdido bastante tiempo en algún control también hubiera abandonado, pero no fue el caso afortunadamente. Por la tarde, tras ducha y descanso, nos reunimos un nutrido grupo de castellanos y leoneses para visitar la población de Alcalá del Júcar y su entorno. Allí visitamos la Cueva del Diablo, una curiosa cavidad artificial que su responsable ha llenado de cachivaches y aperos variados. No se parece en absoluto a las minas de sal cercanas a Cracovia, pero aquella interesante visita vuelve a mi mente.

   El domingo se disputa la carrera en distancia media. Todos salimos más pronto, de todos modos parece que no hace tanto calor como el día anterior. Me entretengo charlando y tengo que cambiarme con prisa. No me importa, vuelvo a estar activo y motivado, con ganas, si bien las ganas se me quitan un poco en la presalida, ya que finalmente me ha sobrado bastante tiempo. Empiezo la carrera un tanto acelerado y ya la cago en la primera, un tópico. Me caen un par de minutos y sigo con ganas. Voy uniendo balizas con pocos segundos perdidos y en los controles finales ya me falla la cabeza. En los últimos tramos ando algo espeso, aun sin fallar, pero ya acabando de camino al 15 me caen otros dos minutos por ver gente, relajarme, el cansancio,…, no sé.

Mortanchinos media   Voy siguiendo una evolución positiva, con buen nivel técnico y físicamente en un momento prometedor. Esta prueba ha venido a confirmar últimos progresos y ganas de mejorar. Desgraciada o afortunadamente los dos siguientes fines de semana me toca trabajar y eso significa perderme competiciones interesantes. Es tiempo de continuar entrenando lo que pueda para encarar las carreras de junio con más recursos y solvencia.

¡¡¡HAY QUE ENTRENARRRRRRRRRRRR!!!

http://www.godih.org.es/web/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=57&Itemid=92